23/7/09

Estacionamientos ...O DE... lo que se aprende al dejar tu coche en un cajón.

julio 24, 2009
número 39

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soon the chain reaction
started in the parking lot
waiting to bleed on the big streets
convenient parking
modest mouse

El 99.9% de la gente en este mundo hemos pasado por la "hermosa e inigualable" experiencia de tener que dejar nuestro auto estacionado en algún estacionamiento, de algún centro comercial y/o supermercado. Y es que tratar de estacionarse en la calle, para ahorrarse una lanita, resulta no sólo una tarea casi imposible por la dificultad de encontrar lugares vacíos, sino además resulta que no te ahorras nada porque en cuanto encuentras el lugar y empiezas a tratar de estacionarte, de la nada aparece un sujeto o sujeta con una franela en la mano, que te pide "p'al chesco" para que te estaciones ahí. Un día, una amiga de mi mamá nos contaba que uno de estos franeleros, también conocidos como "viene-viene", le dijo que se podía estacionar, donde ella quería estacionarse, mediante una módica cuota... y resulta que el lugar en cuestión era justo frente a la casa de la amiga de mi mamá.

Pero bueno, el asunto de franeleros y estacionarse en la calle merece otro post aparte (aunque tal vez con las mismas canciones de referencia) el cual seguramente haré un día de estos. Por lo pronto lo que nos compete es el fenómeno del estacionamiento de centro comercial y por ende, de todo lo que podemos aprender con esta práctica, que aunque no lo crean si deja muchos aprendizajes.

No confies en tu memoria
Todos hemos experimentado la falta de memoria, en especial con 2 aspectos. El primero se experimenta a la hora de la salida y justo al caminar a las casetas de pre-pago. Y es que no importa con cuanto esmero hayamos memorizado el lugar donde colocamos el boleto del estacionamiento, siempre... siempre se nos olvida donde está. Y tenemos que meter mano en todas las bolsas del pantalón, chamarra, camisas y las mujeres además buscar en cada compartimiento de su bolsa. En ocasiones hasta utilizamos la típica frase... "Te juro que si te lo di" y frases similares con tal de seguir ganando tiempo para encontrar el mentadito boleto, que por cierto aparece en el último momento y justo en el primer lugar que buscaste.

El segundo momento donde la memoria nos falla es justo después de pagar el estacionamiento y es a la hora de buscar el coche. Cuántos de nosotros no nos hemos llevado un susto al llegar a X pasillo y descubrir que nuestro coche no está donde lo dejamos. Minutos después nos damos cuenta que estamos en el pasillo equivocado. Hay quienes tienen que estar presione y presione los botoncitos de la alarma con tal de encontar su vehículo. Y cómo solución, en muchos estacionamientos, se han colocado números, letras y colores que ayudan a que recordemos donde nos quedamos estacionados pero que también sirven para confirmar que nuestra memoria es malísima porque por más números, letras y colores... nunca los recordamos. Pero bueno, ahí está la ayuda. Lo que nos lleva al siguiente aprendizaje.

Los números, letras y colores son relativos
Como comenté anteriormente, en muchos estacionamientos se colocaron en columnas y postes ya sea letras, números, colores o la mezcla de los 3, con el fin de que todos recordemos en donde dejamos el coche. Y después de sufrir del primer aprendizaje, el de la memoria, pasamos al punto que una vez que recordamos la ubicación y al llegar ahí vemos que no concuerda nada con lo que recordamos. Y es que en esto de las letras, colores y números todo es relativo, ahí veremos que el número ya no concuerda con la letra y mucho menos con los colores. Es como si entraramos a un universo paralelo, donde todo ha sido modificado y el N-27 VERDE, no existe más... puede que el nivel N sí, pero el espacio 27 no está y resulta que no hay color verde. Todo esto, se resuelve después de unos minutos cuando el universo "vuelve a la normalidad" y las ubicaciones vuelven a tomar sentido.

En un estacionamiento, la tecnología puede perjudicarte
En el mundo ideal la tecnología se hizo para ayudarnos. Pero hey, estamos hablando del mundo de los estacionamientos donde se reemplazaron muchas casetas, plumas y sobre todo gente, para poner despachadores de boletos automatizados y cajas de auto-pago. Esto en teoría es para facilitarnos las cosas y agilizar tanto el pago como la salida de los autos. Sin duda, funciona en la teoría porque en la práctica es cuando la tecnología se pone caprichosa y un buen día, la banda magnética del boleto en cuestión deja de servir. Ya sea porque doblaste de más el boleto, porque se arrugó o porque pusiste el boleto cerca del celular, pero el chiste es que al meter tu boletito en la maquinita, ya sea para pagar o para salir, pero el boletito resulta ilegible. Y entonces es cuando la tecnología se vuelve contra nosotros para hacernos más lenta la salida y como ahora el 99% de los estacionamientos depende de las máquinas y ya no hay cajeros en las salidas pues podemos tardarnos de más a la hora de la salida. Y hablando de tecnología, pasemos a otra nueva lección.

Si la tecnología funciona, el humano es quien te perjudica.
Supongamos que la tecnología decide que no va a fallar y se pone de nuestro lado. Ya nada puede retrasar nuestra salida y estamos a un coche de salir del estacionamiento, cuando nos damos cuenta, que aun cuando la tecnología funcionó, el elemento humano es quien ahora decide jugarnos una mala pasada. Y es que resulta que al conductor de adelante... se le olvidó pagar el estacionamiento en los cajeros afuera del centro comercial. Y es que, sólo que sea alguien que por primera vez va a un centro comercial o alguien que no sabe leer, no me explico porque a alguien se le olvida pagar el boleto del estacionamiento. El 99% de los centros comerciales ya cuentan con cajeros de autopago y hay letreros por todas las salidas de que NO HAY CAJEROS EN LA SALIDA... PAGUE EN LOS CAJEROS. Ah, pero no... todavía hay gente que no paga antes y por ende detiene la salida de todos los demás coches. Si la tecnología ayuda, el factor humano no.

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Los "viene-viene" tienen el don de la teletransportación
Creánlo o no, las personas que amablemente ayudan "echándote aguas" son gente de otro mundo, lo que prueba la existencia de la vida en otros planetas. Son gente capaz de teletransportarse sin mayor dificultad. Y es que sólo así, nos podemos explicar que cuando estás buscando un lugar, esté una persona indicándote donde hay uno y después al bajar de tu auto no hay nadie. Y también la teoría de la teletransportación ayuda a explicar porque cuando estás subiendo las cosas al coche y saliendo del cajón en el que te estacionaste no hay nadie, y justo cuando ya terminaste tus movimientos, de la nada aparece alguien como si hubiera estado ahí cuidando tu coche y ayudándote a salir. No los ves por ningún lado y de repente, ¡PAM! aparecen. El asunto de la ayuda a la hora de salir del cajón trae como consecuencia el siguiente aprendizaje.

La Diagonal es la dirección más efectiva
Muchos estacionamientos cumplen con tener sus cajones de manera diagonal y bien señalizados con flechas para respetar el sentido y poder así estacionarse con facilidad. Pero, hay otros tantos que creen que poner los cajones rectos, es mejor. Pues no, no sólo se ve mucho más atestado todo, sino que además complicas que la gente se estacione, en especial las camionetas. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Los autos deben de ir ENTRE las líneas y no sobre ELLAS.
No es desesperante como hay gente que no puede estacionarse en un sólo cajón y tienen que ocupar dos (y a veces hasta tres). En ocasiones este "descuido" puede deberse al punto anterior, en el cual el estacionamiento está mal trazado. Pero en el 90% de los casos es simplemente por dos causas, la primera es para que el coche de a lado no raye el auto. La segunda, la más común, por una sencilla disfunción neuronal.

Un espacio entre dos coches puede ser un espejismo
Más que un espejismo es una sencilla ilusión óptica que lo que ocasiona es 1. que te metas en un pasillo donde no hay lugar, 2. un maldito coraje. ¿Cuál es esta ilusión óptica de la que hablo? Cuando vas circulando por el pasillo principal o justo entrando al pasillo de cajones, resulta que ves muchos autos estacionados y de repente ahí, entre dos coches (generalmente camionetas) ves un espacio en blanco, el paraiso para un auto. Y justo cuando llegas al lugar prometido, descubres que hay un auto (por lo general un vocho, un chevy o un tsuru) bien escondido entre los otros dos. Y pasemos a la última lección de estacionamientos.

México es el país con más discapacitados del mundo
Esto no lo dice el INEGI, ni alguna otra institución oficial. Lo dicen los estacionamientos cada fin de semana. O cómo explican entonces que todos, todos, todos, los lugares para discapacitados siempre están ocupados en cualquier estacionamiento de supermercado o centro comercial. Y es una verguenza que para que la gente no se estacione se tienen que poner barreras o cadenas para evitar que algun vivales haga de las suyas. O sómos el país con más discapacitados o somos el país con más cínicos huevones.

En fin, éstas son sólo algunas cuantas lecciones que se aprenden al dejar estacionado tu auto en un solitario cajón. Seguramente los que amablemente leen este blog tendrán más lecciones de vida cortesía de un estacionamiento... (y que conste que no hablé de las lecciones de los valet parkings... esa la dejo para después).

y desde esta curva
donde estoy parado
me he sorprendido
mirando a tu barrio
cadillac solitario
loquillo y los trogloditas

1/7/09

mitos y realidades ... O DE ... esas cosas que inventan los adultos para "espantar" a los niños

julio 17, 2009
número 38

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skalds and shadows
blind guardian

La vida está llena de mitos y realidades. Esas bien conocidas leyendas urbanas que ahora está muy de moda propagar por la red. O bien, las historias ya sean de terror o de chisme que cuenta todo mundo alrededor de un personaje(s) que incluso puede haber pasado a la historia como alguien que hizo mucho bien pero que la verdad al final ni hizo nada.

Pero no, no vengo a hablar de ese tipo de mitos y de sus respectivas realidades. Más bien, me refiero a esas aseveraciones que hacen los padres con el fin de espantar a sus herederos para que dejen de hacer ciertas cosas. Tampoco vengo a hablar de ciertos personajes de la infancia que se presentan en ciertas fechas como la navidad o cuando se cae un diente... eso es intocable. De hecho si leen de nuevo lo que puse, es acerca de esas historias, aseveraciones, afirmaciones y comentarios, muchos de ellos alejados de lo que pasa en verdad, que se usan para espantar a los escuincles. Lo de los personajes se usa, no para espantar, sino para alentar a que hagan algo como portarse bien. JA!!! (como si sirviera).

Estos mitos, a los que me quiero referir, es a las típicas historias de abuelitas, que luego pasan a ser de la mamá/papá y que cuando crece el niño también las adopta para hacerlas suyas y poder así inculcar algo del folklor familiar a sus vástagos.

Cuando somos niños, hasta nos las creemos. Nos las creemos tanto que en algunas ocasiones hasta desafiamos la regla impuesta por el adulto... quesque para ver si es cierto. En otros mitos/realidades mejor ni tentamos a la suerte... no vaya a ser. Ah y cabe aclarar que no me refiero a supersticiones y esas cosas, que aunque también son mito, son de otra categoría.

Estos son sólo algunos mitos con sus respectivas realidades con las que yo una de dos: crecí o me tocó de cerca ver que alguien creciera.

EL COCO
¿Qué, quién o cómo es el COCO? Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero este "personaje" rondó muchos de los sueños de miles de niños que crecieron atemorizados por sus historias. Que si te va a llevar, que ya va a venir y no sé que más cuentos y leyendas se inventaron en su honor. Pero, como todo en la vida, no he conocido a nadie que haya sido testigo presencial de su existencia. Por qué le llamaron el COCO... no lo sé... aunque si sé que este nombre es vox populi, pero que también dependía la familia y la región que hubiera variantes en su mito. El señor del costal, es un ejemplo de tal variación y en mi caso, mi abuelo nos torturaba con alguien al que él le llamaba EL CHIVO BRUJO... al menos este último tiene una mejor visualización que EL COCO.

Pero estos personajes son los clásicos ejemplos que se usan para atemorizar a los pobres escuincles para que se porten bien con el pretexto de que si no lo hacen vendrán por ellos. Y también se utilizan para que los niños se vayan temprano a la cama. Vamos, que hasta cancioncita hay. Duérmete niño, duérmete ya, que si no viene el coco y te comerá. Pues por algo los niños no nos dormíamos. Imagínense el escenario de un niño al que le dicen que vendrá el coco, pues de maje se duerme. Si no me duermo viene y me come... y si me duermo, quien me dice que de todas maneras viene y me come o algo peor.

También, para cuando alguien está emberrinchado, existe el mito de que si no se calla o calma, el policía se lo va a llevar... mmmm, creo que al menos aquí eso de que un policía se lleve a alguien no es un mito... ¿o sí?


PAPAS Y AGUA SOLA
Este es uno de los mitos que, sin duda, más escuché en mi infancia y que, tengo que aceptarlo, más reté con el afán de ver "si es cierto". Dicha leyenda giraba en torno de que si comes papas fritas y agua (o coca) solamente, es muy probable que muy pronto se te hagan lombrices en la panza. La otra variante es bolillo con agua.

La verdad es que ya que creces no es nada lógico que por comer papitas acompañadas de un vaso de agua se pueda formar, así como así, las lombrices en la panza de uno, pero cuando eres niño, la lógica no forma parte de tu vida diaria y en una de esas, uno se la cree y... o deja de comer papitas con agüita de limón... o lo sigue haciendo para tener en el estómago un hábitat idóneo para las lombrices. Cabe mencionar que es más fácil que se hagan lombrices por un taco de suadero afuera del metro chapultepec que por comer frituras con coca.


TRAGARSE EL CHICLE
Este sin duda era mi favorito y por más que me lo repitieron todos los adultos de esa época no consiguieron evitar que, hasta la fecha, siga yo tragándome los chicles en lugar de ponerlo en un papelito y tirarlo a un bote o ya de perdis pegarlo debajo de un asiento.

Por obvias razones, tragarme el chicle me exime de todos los chicles pegados que hayan aparecido debajo de mi... banca de escuela, pupitre, lugar de laboratorio, banca de parque, cubículo de oficina, etc.

Y cuál era el mito alrededor de esta práctica bueno... siempre corría la amenaza de que si me seguía tragando los chicles, un día se me iban a pegar las tripas. Obvio después de clases de anatomía y la consabida explicación de que un chicle se deshace en cuestión de minutos en los ácidos estomacales, pues esta teoría de conspiración contra mi sistema intestinal y tripario pues queda descartada. Pero cuando uno es pequeño, pues si la andas pensando... bueno yo no... la verdad por más que intenté e intenté asustarme con esta leyenda anatómica pues ni como ayudarlos, hasta la fecha sigo tragándome la goma de mascar y por ende, mis tripas seguro deben tener mucho más chicles que cualquier pared afuera de una secundaria de gobierno.

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EL VIENTO Y LOS BIZCOS
Otro favorito de las abuelas y las mamás. A qué niño no le encanta juntar los ojos para verse la nariz y producir el tan aplaudido BIZCO. Obvio sin afán de burla ni otra actitud que dennote ofensa, esta práctica la hacen todos los escuincles, que disfrutan horas de entretenimiento para ver quién hace el bizco más prolongado y sin parpadear... y si quieren aumentar el grado de dificultad, que tal tomar agua mientras se hace el bizco.

Bueno, pues cuenta la leyenda que si durante la realización del bizco, el viento sopla y nos da en la cara podríamos quedarnos bizcos de por vida. Esta maldición también aplica si algún malhora te sopla a la cara mientras haces que se peguen a la nariz los ojos.

No está de más decir que muchos seguro se espantaron con esta leyenda, pero también muchos experimentamos con los amigos para ver si alguno de nosotros se quedaba bizco. Por supuesto, nadie lo logró y en mi humilde opinión es más fácil quedarse bizco de por vida al ver un escote de JENIFFER LOVE HEWITT, SCARLETT JOHANSON o ya de jodido de NINEL CONDE (y hablando de eso, si no lo han leido vean el post referente al escote, aquí en este mismo blog)


PERRILLAS
Y ya que menciono los escotes, otro mito popular es el de las famosas perrillas. Esas bolitas, quistes, infecciones o como se denominen, que salen en los ojos. Según lo que sé, cuando se produce una infección común y corriente que puede ser provocada por muchos factores puede llegar a hacerse una(s) bolita(s) que se llaman perrillas. Pero es una infección que de todos los factores que la producen nunca se ha enlistado como uno de ellos... ver algo indebido como escotes o incluso pornografía o perros haciendo sus quehaceres amorosos.

Pero quién no ha escuchado a alguien que al ver a otra persona con una perrilla le dice ¿Pues qué viste? o alguna mamá/abuelita dice... seguro estaba viendo algo pornográfico. Y es que también ahora resulta que viendo pornografía los ojos pueden salir afectados. Si eso fuera cierto, más del 100% del mundo tendría perrillas una vez al mes.


VER LA TELE DE CERCA
Y ya que hablamos de ojos, una leyenda que quieren hacernos creer es que la distancia con la que vemos la tele es directamente proporcional al grado de daño que puede sufrir el órgano de la vista. Cuántos no oyeron en su casa no sólo a sus papás, sino hasta el tío Gamboín, que no era bueno estar tan cerca, que nos podíamos quedar ciegos y hasta nos hacían (al menos el tío ese) contar los pasos desde la tele hasta donde era "seguro para nuestra vista" ver la tele.

Es más fácil decirle a los niños que entre más alejados mejor van a ver el programa que caerle con el mito de que la luz de la tele tan cerca los va a dejar invidentes de por vida. Pero si sé de muchos niños que han caido presa de ese mito.


NADAR DESPUES DE COMER
Creo que este mito es el más utilizado por los papás alrededor del mundo y también el más creido por los niños alrededor de una alberca. La cuestión es que todos los papás les han dicho a sus hijos, en algún momento, que justo después de comer no pueden meterse a la alberca hasta que pase 1 hora (aquí el tiempo varía de papá a papá y va desde los 30 minutos hasta los más vivos que dicen 2 horas) y todo bajo el pretexto de que te puede dar una congestión, se te paralizan las tripas y te puedes morir.

Ante ese panorama, a uno como niño, si le da miedo tentar a la suerte y sólo queda empezar a perseguir a todos tus primos alrededor de la mesa donde están los grandes, que sólo te ven con cara de ya estense quietos. Y también es cuando las preguntas de ¿ya me puedo meter? ¿Ya pasó el tiempo?, se repiten cada 2 minutos.

Los estudios científicos dicen que no hay ningún problema si los niños se meten a la alberca después de comer. El único riesgo de calambres y demás problemas, sólo ocurre en caso de que el agua esté fría Y se vaya a hacer ejercicio extenuante en la alberca. Es decir, sólo para atletas podría aplicar dicha leyenda. Pero en la playa o en casa de campo, una alberca nunca está fría y en caso de estarlo ninguna persona en su sano juicio querrá meterse y además nadie, en estos casos, se mete a la alberca a hacer ejercicio extenuante. Así que la regla de no nadar después de comer queda invalidada.

Ahora, después de saber esto, yo me pregunto... ¿qué motiva a un adulto a inventarse esta historia y a propagar el mito de generación en generación? Pues es muy sencillo. Esto fue creado para que los papás y mamás sigan en la sobremesa en la chorcha y/o echando la siesta y por consiguiente evitar tener que meterse con los enanos a la alberca o de menos irse a poner ahí cerquita para cuidar a los escuincles.

Pero pregunto yo... no es mejor decir la verdad y dejar que se metan, aunque alguien se tenga que parar, que estar aguantando cada 2 minutos el... ¿ya me puedo meter?


PELOS EN LA MANO
Este mito seguramente será muy conocido por los lectores masculinos ya que es uno de los más recurridos, o era, por los adultos hacia los adolescentes que recién despiertan a la sexualidad y por qué no decirlo al autotoqueteo.

No sé si tenga que dar mucha explicación de este mito, pero cuenta la leyenda que a todos los hombres nos dijeron en algun momento de nuestra vida que si uno se masturbaba (poco o en exceso) tarde o temprano nos iban a salir pelos en la mano. Muchos lo creyeron. Muchos no. Y muchos seguramente si tuvieron la duda.

LOS MENSAJES EN LOS DISCOS
Sin duda, el causante de que muchos de nosotros, rayaramos infinidad de discos sólo para ver si había algun mensaje subliminas... del diablo que le llaman. Corrían los años 80s, cuando se difundió el mito de que mucha de la música ROCK, y muy especialmente el HEAVY METAL, eran música del diablo y que los grupos, cantantes y demás involucrados vendían su alma al diablo a cambio de éxito. Para esto, se debía reclutar seguidores para el principe de las tinieblas y por lo tanto se incluían mensajes escondidos en las canciones que no se podían escuchar normalmente, sólo si ponías el disco al revés.

Claro, dichos mensajes era como ver las nubes. El que creía escuchar algo se sugestionaba y había quienes nunca escucharon nada. Pero esto dió motivo para que miles de familias puritanas, miles de fanáticos religiosos, impulsados por los mismos sacerdotes/pastores/y similares condenaran el ROCK y el HEAVY METAL. Todo eso argumentando que ellos eran los causantes de que la juventud fuera por mal camino, que hubiera drogas, malos ejemplos y hasta se les culpaba de suicidios. Fue muy sonado el caso de que una pareja demandó a JUDAS PRIEST porque sus hijos se suicidaron gracias a una canción de este grupo. Con la investigación se supo que el papá era borracho y les ponía unas tremendas madrizas a los pobres niños, que un día, después de una madrina, no aguantaron más y se suicidaron y tocó la mala suerte de que estaban oyendo a PRIEST. Imagínense que hubieran estado oyendo villancicos... téngala ahora la música navideña sería la causante de todos los males. Lo peor es que ahora hasta la música de Gloria Trevi tiene ese tipo de mensajes. Háganme el favor.

En fin... mitos para asustar a los niños abundan. Estos son sólo unos cuantos, ya que tampoco se trata de acaparar el espacio. Espero que los que lean esto compartan aquellos mitos con los que crecieron creyéndolos o no... o al menos con una pequeña duda.

no one ever
dares to speak
is nothing else
but fantasy
it's make believe
make believe
fly
blind guardian