15/12/08

Telemarketers ... O DE ... qué hacer para volver loco al que te llama

diciembre 16, 2008
número 19

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won't show the other side
you are wasting my time
all you do to me is
talk talk
talk talk
talk talk

 Estás en tu casita, de repente de la nada, suena el teléfono. Pensando que es algo importante corres a contestar sin fijarte en el identificador de llamadas. Levantas la bocina y apenas terminas de decir "¿bueno?" cuándo te pregunta tu nombre. Y si cometes el error de decir que sí, empieza toda una letanía que tiene como único objetivo aturdirte de tal manera que le compras lo que está vendiendo con tal de que te deje en paz. Veamos una recreación de esto...

voz: 
Hola, el Señor Jara,

el jara:
Si, de parte de quién

voz: (leer lo más rápido que puedan)
Hola señor Jara, le habla su servidora
Guadalupe Romero de AT&T.
Queremos ofrecerle un nuevo paquete
para su línea de teléfono...

el jara:
(intentando interrumpir)
fíjes...

voz:
que le hará ahorrar mucho más
de lo que ahorita ahorra con el
paquete actual. Son 500 minutos
de lada nacional, llamadas locales
ilimitadas por sólo 120 pesos al mes

el jara:
no, ahorita no gracias

voz:
No deje pasar esta oportunidad.
Mire que va a ahorrar, claro que también
podemos ofrecerle el paquete de 1000 minutos
nacionales y conexión a internet...

el jara:
(se despega el teléfono del oido
y maldice el momento en el que contestó)

voz:
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
bla, bla, bla, bla, bla, bla
bla, bla, bla, bla, bla

Eso se le llama ser presa de los telemarketers. Esas personas que han conseguido dominar el arte de hablar y hablar sin respirar y han aprendido a no sufrir cuando la gente los ignora. Ya sea un nuevo paquete de teléfonía en tu compañía actual, o algun paquete de la compañía competidora, o una aseguradora, o un banco para venderte un nuevo plan de inversión o una tarjeta de crédito, siempre habrá una razón para que te llamen al menos una vez a la semana y siempre en un momento inoportuno.

Y lo peor es que ves como avanza el reloj y tu cerebro ante tanta verborrea no encuentra la manera de deshacerte de la persona y hacer que te cuelgue. El bombardeo es tal que si no pones atención puedes correr el riesgo de caer presa de la tentación y aceptar las 4 tarjetas de crédito, el nuevo paquete contesté o cualquier otra tontería que te quieren enjaretar.

Pero no todo está perdido. Ya escarmentaste de tu gran error de contestar a lo guey.  Ahi van algunas soluciones que te ayudarán a que los que enloquezcan sean los telemarketers.

La primera y más directa es COLGAR. Así sin remordimientos y sin piedad. La salida más directa.

Otra solución es aplicar la del olvidadizo. Y pregúntale una y otra vez su nombre y de donde habla. Y luego contradícela.

el jara:
¿cómo me dijo que se llamaba?

voz:
Guadalupe Romero

el jara:
¿de dónde me dijiste?

voz:
de AT&T

el jara:
No me dijo que de Telmex.

voz:
No, de AT&T

El jara:
ah, y su nombre era...

voz:
Guadalupe Romero

el jara:
ah sí, srita romero.
y de donde me está hablando???

La llamada se corta en este momento

Y también puedes intentar darle una sopa de su propio chocolate. Es decir, aplicar todo lo que ellos hacen. 
voz:
¿El señor jara?

el jara (que contesta por error)
sí departe de quién?

voz:
Guadalupe Romero de AT&T, fíjese
que le hablamos para comentarle
de un nuevo paquete.

el jara 
(al darse cuenta de su error
pone algo de música y contesta):
Ah sí Señorita Romero,
lo voy a transferir con la persona que
toma la decisión de los paquetes.

El jara acerca el auricular a la bocina
del cd player y de cuando en cuando
dice:
Lo estamos atendiendo.
Por favor no cuelgue. Su llamada
es muy importante para nosotros.
5 minutos después...

El jara:
Sí diga. 

voz:
Hablamos de AT&T para contarle
de un nuevo paquete.

el jara:
¿cuál es su nombre?

voz:
Guadalupe Romero

el jara:
Me puede deletrear su apellido por favor

voz:
R-O-M-E-R-O

el jara:
me dice que es para un paquete verdad?

voz:
sí de AT&T

el jara:
permítame tantito

Suena la música y el jara dice:
No cuelgue, lo estamos atendiendo

el jara:
voy a corroborar unos datos para
cerciorarnos de la cuenta.
me puede decir su nombre completo

voz: (confundida)
Guadalupe Romero

el jara:
su fecha de nacimiento empezando
por el año

voz:
Señor jara, sólo quiero comentarle
de un paquete de telefonía local

el jara:
ah entonces dejeme la 
tranfiero al área correspondiente

Suena de nuevo la música y la voz
del jara que dice:
no cuelgue. lo estamos atendiendo.

tu, tu, tu, tu, tu
llamada terminada

Otra manera de hartarla y confundirla a mitad de su speech es interrumpirla con algo que no tenga que ver ella. Pídele informes de boletos de avión, pregúntale cuándo es el próximo concierto de cualquier artista, etc. 

el jara:
¿bueno?

voz:
Buenos días, le habla
Guadalupe Romero de Telmex

el jara:
(al darse cuenta de su error interrumpe)
Si señorita va a ser una pizza grande
de aceitunas y tocino y la otra también
grande Hawaiana.

voz:
eh.. perdón

el jara:
que le estoy haciendo mi pedido de pizza.

voz:
Pero señor, le hablamos de Teléfonos de México

el jara:
ah perdón, me equivoqué de
número... disculpe

el jara cuelga sonriente.

El chiste es aplicar estas técnicas para que los que enloquezcan sean ellos y no nosotros. Pide que te repitan el nombre y luego tú diles otro. A la mitad de la llamada pide que te repitan toda la información desde el principio y cuando lleguen otra vez a la mitad, dile que te vuelva a repetir todo otra vez. En fin cualquier cosa que los haga enloquecer y que provoque que apunten en sus listas de teléfono que en el tuyo contesta alguien desquiciado con quien no les conviene hablar.


9/12/08

Revisión de Tickets ...O DE... cómo hacer que los consumidores de las tiendas pierdan tiempo con prácticas tontas.

diciembre 9, 2008
número 18

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Un día cualquiera, vas de compras y después de hacer el recorrido por la tienda y escoger todo lo que te vas a llevar, te diriges a pagar. Obvio, como sólo está abierta la mitad de las cajas disponibles (ver el número 17 acerca de este tema) haces tu fila esperando pacientemente que te toque tu turno de pagar. Después de realizar tu pago, te diriges a la salida cuando... ¡oh sorpresa! tienes que hacer una fila más para salir. Y todo porque a alguien se le ocurrió que era una gran idea poner a uno que otro empleado (que podría estar en las cajas) a revisar los tickets de compra de cada una de las personas que van a salir.

¿Por qué? es la pregunta que todos nos hacemos. ¿Qué maldito afán de revisar cada uno de los tickets de compra y por ende, frenar a todo mundo cuando lo que más se quiere es huir por fin de la tienda en cuestión.?

Esta práctica, afortunadamente no pasa en todos lados. La inició, según yo Price Club, ahora llamado COSTCO y después SAM'S CLUB, pero cada vez más tiendas han ido sumándose a esta monserga. La tienda de decoración IDEA lo utiliza, la juguetería JUGUETRON también y un par de tiendas más lo están implementando.

Y entre más tiendas lo implementan, la duda sigue... ¿para qué carajos se hace esa revisión?
Según COSTCO es para checar que te hayan cobrado lo que es y que lleves toda la mercancía.
Pues NO. Sólo de ver como revisan el ticket no creo que tenga que ver ni con el precio ni que no hayas olvidado nada.

El tipo o la chava en la salida agarra el ticket cuenta en chinga cuántos artículos hay y cuenta los del carrito. No se fija en el precio y puedo decir por experiencia que tampoco se fija si falta algún artículo. Un día le dí a una de mis hijas uno de los artículos para que ella lo llevara, así que en el ticket había un artículo más que en el carrito y ni se inmutaron. Ahora en cuestión de que el cobro sea correcto, reto a cualquiera de los que revisa que me digan el precio de los artículos que llevo en mi carrito. Seguro sabrán los mas vendidos, pero no creo que sepan el precio de cada uno de los artículos que tiene la tienda en su inventario. Entonces, ¿para qué hacerle a la payasada si no es para checar que no te estés robando nada?


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Se escudan detrás de la frase de que lo hacen por tu bien, pero más bien quieren checar
que no hayas puesto algo extra en tu cochecito. Reitero, no creo que se sepan los precios de todo y si falta un artículo ni la arman de tos. En otra ocasión, también en COSTCO, fueron 2 tickets, un solo carrito. Al revisar el carrito contra un solo ticket, ahí sí hubo bronca, me dijeron que por qué no estaban marcados 3 artículos (que se pagaron aparte y por eso eran 2 tickets). Ahí les dí el otro ticket y entonces ya no hubo bronca.

No vieron el precio, sólo vieron que había 15 artículos en el recibito y 18 cosas en el coche. Ahí si brincaron y muy cordialmente me preguntaron por qué había cosas de más. Así que la intención es clara, sólo están checando que no te robes nada.

Lo peor es que escudados en la buena voluntad de que no te cobren de más y todo eso, nadie les dice nada y todos seguimos aceptando que esta práctica se multiplique y que nos sigan tratando como sospechosos de raterismo. Como si uno fuera a meterse entre la chamarra los 4 frascos de mayonesa que te venden, o pudieras esconder en la bolsa del pantalon la caja con 48 paquetes de chicles. En una tienda de autoservicio entendería que medio te revisen porque al ser paquetes unitarios es más fácil volarte algo. Pero en los clubs de precios, ¿cómo diablos puedes volarte los 5 litros que te venden de Downy, o el frasco jumbo de aceitunas o la charola entera de juguitos Minute Maid? O en la tienda IDEA, quiero ver que pagues 5 artículos pero te intentes volar un sillón. O meter una lámpara en la pañalera. O un futón en la bolsa de tu esposa. O un juego de colchas pues ahí donde quepa. 

Pero bueno, ellos creen que con eso evitan los robos, perdón eso no es lo que hacen, lo que hacen es darte un mejor servicio y evitar que pagues dinero extra y que no olvides nada de lo que compraste. Yeah right!!!

NOTA - desgraciadamente hoy no encontré ninguna cita musical para incluir en el blog de hoy.
Si alguien tiene alguna buena cita que vaya con el tema, no dude en enviármela.