10/10/11

el baño II ... O DE ... un vistazo a lo que sucede en el lugar privado de un hogar ajeno

octubre 19, 2011
número 62

NOTA: Este es el segundo post que conforma la Trilogía del Baño. Si no has leído el primero, pues tache. Lee éste y después lees el primero. Mucha trilogía pero no están en orden.

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el baño no se le niega a nadie

and where is my cigarrette?
did you check the bathroom?
the bathtub?
wet my eyes
stone temple pilots

Ya vimos lo que puede suceder, bueno y malo en tu propio baño. Pero ¿qué pasa cuando estás de visita en casa de un amigo, tu pareja o incluso algún desconocido? (si entraste al baño en la casa de un desconocido eres el gorrón de la fiesta). En este caso, lo único bueno que puede pasar es que entres, hagas lo que tienes que hacer (solo o acompañado) y ya. Lo que si puede pasar son varias cosas malas que hacen que la experiencia de ir a un baño ajeno se vuelva algo incómodo y hasta embarazoso.

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decoraciones de esas que te cagas...

LA DECORACION
Si vas a casa de tus amigos hombres solteros es muy probable que no haya nada de decoración, es más, con trabajos y el baño estará limpio y en condiciones de ser usado. Si por el contrario, vas a casa de los papás de tus amigos o de amigas mujeres, el baño seguramente estará repleto de adornitos. Casi, casi como te hubieras metido al catálogo de Pottery Barn o Crate & Barrel. Jardines zen, velas, cubre-asiento (si leyeron el #1 de la trilogía ya saben lo que pasa con los cubreasientos), revistero, cuadros, mariposas, angelitos... en pocas palabras un sinfín de parafernalia que tiene como objetivo hacer del baño un lugar "acogedor". Si eres mujer y entras a este tipo de baños, bueno es como llegar al paraíso y después de oler las velas, sentir las toallas y jugar con el potpurrí, acto seguido sales del baño y le preguntas a tu amiga/esposa de tu amigo que dónde compró x o y adorno. Pero si eres hombre, te sientes abrumado e intimidado por tanta "jotería" (sin ofenderse) y ya ni te quedan ganas de echarte un pedito, mucho menos una meada.

OLORES
En el post pasado discutimos los olores, de esos que ni tú mismo aguantas. Por eso, no es momento de abordar ese tipo de olores sino de otra categoría. En el punto de arriba hablé del exceso de velas y potpurrí, por lo que los olores a los que me refiero son aquellos provocados por este tipo de adornitos que tienen como misión principal crear un ambiente agradable a quien lo visita pero que, y tenemos que ser honestos, de repente con tanto abuso y exceso pues terminan haciéndonos sentir que en lugar de entrar al baño entramos directito a un frasco de vainilla o a una botella de fabuloso lavanda.

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¿te lavaste las manos mijito?

EL MISTERIO DE LAS TOALLAS BLANCAS
La verdad es que NO es un misterio. Pero a poco no suena más bonito. Este pasa hasta en tu propia casa, pero es en la ajena donde más vergüenza pasas. Es justo decir que este incidente es casi exclusivo de papás que van, con sus hijos, de visita a casa de algún amigo o de la tía Chonita. Digo "casi exclusivo" porque no faltará que un adulto holgazán y marrano lo viva. La mecánica es la siguiente: Los niños se van a jugar al jardín con los niños de la casa. Juegan futbol, construyen castillos de lodo, hacen presas y edificios primer-mundistas con piedras de río. Al final los niños son una verdadera piltrafa compuesta por un cuarto de tierra, un cuarto de pasto, un cuarto de lodo y por ahí debajo de tanta mugre podemos encontrar... un cuarto de niño. Las mamás, bajo la amenaza de que no pueden comer dulces ni ver la tele o jugar con el wii, los mandan al baño para que se "laven" las manos. Los niños, como buenos niños que son, NO se lavan las manos, sólo se las mojan y con las manos cubiertas de lodo, pasto y otras sustancias que es mejor no investigar, se secan en las toallas blancas, y encima nuevecitas, que la anfitriona puso en el baño para que su baño se viera bien coqueto. Ahí quedan estampadas, en ese pedazo de tela, unas manchas capaz de poner a prueba a cualquier CSI calificado. Y por si fuera poco, los niños entran con los tenis en las peores condiciones y se podrán imaginar como quedó el tapete, que sobra decir va a juego con las toallas. En defensa de los niños... sólo a una anfitriona loca se le ocurre poner adornitos blancos en el baño sabiendo que hay niños involucrados en la visita.

EL DRENAJE TRAICIONERO
De las peores que puedes vivir. Afortunadamente, gracias a mi política de no hacer popó (checaron que propio es eljara) en baños ajenos, nunca me ha tocado vivirla. Pero si conozco gente que lo ha experimentado y es el gag favorito en el cine de comedia barata y chusca (along came polly, por ejemplo). Yo creo que no hay momento más embarazoso que ir al baño ajeno, por mucha confianza que tengas en esa casa, sentarte en el trono para después, a la hora de jalarle, descubrir que los troncos no se van hacia el aserradero, al contrario. El nivel de agua sube, sube y sube casi para desbordarse de la taza. Por fortuna, el agua no se desborda (espero). Pero, sí se queda totalmente estancada. Creo que no hace falta describir el panorama dentro de la taza, ¿verdad? Y ahora, ¿qué hacer? La desesperación se apodera de ti y abres puertas, cajones, botes y cualquier recoveco del baño con tal de encontrar algo para destaparlo. Si tienes suerte lo encontrarás y pues ya chingaste. Si no encuentras nada, tendrás que escapar de ahí sin que nadie se enteré de tu chistecito. Si estás en esa casa por una fiesta multitudinaria, pues en una de esas nadie se da cuenta que tú fuiste el autor material del taponeo del baño y podrás salirte con la tuya. Pero, si son pocos invitados y además, tuviste la grandiosa idea de preguntar si podías usar el baño... bueno pues amigo... ¡estás jodido!

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es que este papel estaba de barata en el súper

PAPEL O LIJA
Este lo padecen toda clase de personas, hagas o no hagas del baño en la casa del anfitrión. Basta con que entres por papel para sonarte la nariz. Tomas un pedazo de papel y al sonarte o limpiarte (en el caso de haber ido a liberar a willy pues un millón de veces peor el sufrimiento) y sientes literal que estás usando lija de madera con grano de 800, rayador de queso, una hoja de nopal o una piedra pómez. Lógico después de la experiencia tu trasero no es el mismo y no querrá que te sientes por unos minutos. Busca en los muebles del baño, en una de esas encuentras capent o cremita y pues una buena untadita seguro te ayuda.


my bathroom is new for you,
you, you don't go
in the bathroom with me
horror business
the misfits


EL DESCUIDO
Este ya se discutió en el post anterior y consiste en que entras al baño, te sientas y ya que tienes que limpiarte te das cuenta de que NO hay papel. Sencillo. Te pasa en tu casa y te pasa en la ajena. Con la diferencia que en tu casa, por ser tuya de ti, puedes salir con los chones hasta los tobillos en busca de kleenex o un rollo de papel nuevo o en su defecto gritarle a alguien que te traiga un rollo nuevo. En el caso de estar en una casa ajena, como diría Ray Parker Jr: Who you gonna call?

A OSCURAS NO, PORQUE ME MEO...
Esto sí me ha tocado vivirlo y no es precisamente una de las mejores experiencias. Sucede principalmente cuando los baños no tienen una ventana y no cuentan con apagadores con lucecita (al que se le ocurrió ese diseño se merece un HONORIS CAUSA) que hace más fácil que los encontremos. El chiste es que entras al baño y por la prisa cierras la puerta y es entonces que te das cuenta que NO tienes ni la más remota idea de dónde chingados está el apagador. Y ahí estás en plena oscuridad, tratando de encontrar donde se prende la luz, tocando las paredes y con unas ganas de mear que no ayudan en nada con la búsqueda. Obvio, no puedes abrir la puerta porque van a creer que ya acabaste o a comprobar que eres un asno por no encontrar la luz. Así que, en estos casos, no te queda otra alternativa más que intentar atinarle a la taza esperando no dejar encharcamientos de esos que encuentras en cualquier calle de nuestra ciudad o peor aún, estar meando en el florero de la anfitriona (a chinga, eso sonó medio alburero, pero no era la intención).

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Bueno, al menos son Victoria Secret

LO QUE CUELGA EN LA REGADERA
Aunque este incidente, al igual que otros aquí descritos, también sucede en tu casa (si vives con mujeres) enfrentarte a él en un baño ajeno no es precisamente una experiencia gratificante. Básicamente consiste en entrar al baño de los anfitriones con cualquier pretexto - lavarse las manos, hacer pipí, sonarse - y es entonces que descubrimos en primer plano y en todo su esplendor, la ropa interior de la(s) dueña(s) de la casa colgando del toallero, la cortina de baño o algún otro punto similar que sirva para secar dicha ropa. Esa manía de convertir el baño en un tendedero no es nada gratificante para el visitante, a menos claro que dichas prendas pertenezcan a una *chichinalgona, lo cual cambia el contexto y en una de esas hasta te animas a acercarte a la ropa y... ok ya.

*el término chichinalgona es propiedad de @eljara y se usa bajo licencia del mismo.

Como ven, en el baño ajeno también suceden cosas buenas y malas. Tanto para los visitantes como para los anfitriones. Yo, por eso, seguiré fiel a mi política de que para estar totalmente a gusto en el baño, nada como el propio.

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por si no le atinan a la taza, de menos atínenle al tanque


but don't tell me about it, i don't want to hear it,
'cause, see, i just lost all my picnic spirit.
stay in my kitchen, have a picnic in the bathroom
talking bear mountain picnic massacre blues
bob dylan

12/9/11

el baño I ... O DE ... un vistazo a lo que sucede en el lugar privado del hogar.

octubre 12, 2011
número 61

NOTA: Este es el primer post que conforma la Trilogía del Baño. Digo si Tolkien, Lucas y demás han podido hacer sus trilogías, tetralogías, hexalogías y demás... ¿por qué yo no? Así que estén pendientes para la segunda parte, que espero no tarde en llegar.

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ahhhh, por fin solito, sin quien me moleste...

he sits alone on a wooden floor,
visible only by the dim light
shining from the bathroom
he talks to himself
voyage 34
porcupine tree

Pocos lugares en una casa son tan privados como el baño. De hecho, podría atreverme a decir que, salvo en algunas ocasiones, el baño es el único lugar privado en un hogar. Y cuando me refiero a lugar privado, me refiero a poder refugiarse aunque sea por unos minutos para estar consigo mismo. Es porque vivimos con alguien, ya sea papás, familia, esposa, hijos, roommates, etc., y por lo tanto es un lugar que no está bajo el escrutinio de los demás habitantes de la casa. Por obvias razones, para un soltero toda su casa/departamento es un lugar privado, es decir, un "forever-alone-palace"

Sala, Comedor y Cocina... imposible tener privacidad. Nunca faltará que pase alguien y vea que estamos sentados ahí quesque meditando (por no decir haciéndonos gueyes). Las recámaras tampoco lo son, por más que cerremos la puerta, nunca faltará el miembro de la familia que en cuanto ve la puerta cerrada va a tocar con el pretexto de necesitar algo que está precisamente en esa recámara. Y bueno los clósets tampoco son muy acogedores para buscar privacidad.

Entonces, a reserva que busquemos estar acompañados en el baño (sucios) o nuestro baño sea un set de película pornográfica donde una chichinalgona* se va a bañar frente a un ventanal enorme para que el vecino la vea o seas SCARLETT JOHANSSON (eljara hace una pausa para visualizar a Scarlett y babea) y roles fotos tuyas tomadas con tu celular, el baño es el único santuario en el cual podemos encontrar refugio y sí, estar por un tiempito con nosotros mismos. Y es que el baño es el perfecto lugar para escaparnos de lo que sea, basta con decir voy al baño y encerrarse para alejar cualquier compañía, para evitar alguna tarea molesta, para huir de la visita incómoda. Incluso es el perfecto escondite para que los adolescentes aprendan a fumar alejados de sus papás. Y otros pues basta encerrarse ahí con una revista y bueno... you got the point.

*el término chichinalgona es propiedad de @eljara y se usa bajo licencia del mismo.

Pero, en un lugar tan privado suceden un montón de cosas de las que podemos platicar. Cosas Buenas y Malas.

Lo Bueno

Una de las primeras cosas que se viven en el baño es la transformación del trono en un santuario dedicado a la lectura. Pero sobre este tema está: Cuando el Trono se volvió Biblioteca.

EL ESCONDITE
Además de servir de escondite para fumar o para que el adolescente calenturiento se juegue el pellejo a diestra y siniestra, la función principal del baño como lugar de escondite se remonta a la infancia, donde miles de niños encontraron en este lugar el refugio perfecto para una sesión de escondidillas. Cuántos de nosotros no corrimos hacia el baño, mientras el vecinito o primito contaba, sólo para escondernos detrás de la cortina del baño o recostarnos en la tina. Era un plus si sabíamos que el que estaba contando, era de los nenitas que le tenía miedo a entrar al baño a oscuras. Y fue durante este jueguito y en este lugar que muchas parejitas de niños se metían pues para... ajá esconderse.

EL ARTISTA
El baño es un escenario perfecto donde sale el artista que todos llevamos dentro. Es en el baño donde el cantante de regadera puede interpretar magistralmente cada estrofa de Bohemian Rhapsody, Stairway to Heaven, Comfortably Numb o tal vez, Dame la gasolina (cada quien su baño, cada quien sus rolas). Es lo bonito de la privacidad del baño, podemos poner nuestra grabadora (ah chinga...brecha generacional) bueno nuestro ipod con bocinas y cantar sin que nadie nos juzgue ni nos critique (a menos que de plano tengamos la ventana abierta y más que intentar cantar demos berridos como Anahí).

Otra faceta artística que aflora en nuestro santuario es la de nuestro Picasso Reprimido. Abrimos el agua caliente, la regadera se inunda de vapor que nos apapacha y es cuando descubrimos el espejo o el cancel todo empañado y es justo en ese momento que lo convertimos en un lienzo donde dejamos salir ese Picasso, ese Rembrandt o ese Bob Ross que vive dentro de nosotros. Y con la magia de nuestro dedo convertido en pincel dibujamos toda clase de obras de arte que van desde arte abstracto, paisajes con arbolitos felices y por qué no... un gallito inglés.

EL VAPOR
Ya les comenté los beneficios del vapor para dejar salir al artista que todos tenemos dentro (sin albur). Pero hay un beneficio mucho más importante, y NO, no me refiero a la limpieza de poros y como ayudante para exfoliación. Claro, ese es un beneficio pero a mí me vale. Quién de ustedes no se ha metido a bañar con la nariz algo tapada. Bueno, el vapor del agua caliente en el baño ayuda a que las fosas nasales se humecten. Con las fosas nasales humectadas, la mucosas se suavizan. Y con las mucosas suavizadas y un ligero soplido... bueno.. .creo que no tengo que ser tan explícito. Qué sería de nuestras narices tapadas sin el vaporcito suavizador.

Pero leer en el baño, estar solo, cantar, hacer obras de arte con el vapor, usar el baño para jugar escondidillas o sonarse a plenitud en plena regadera son de las cosas buenas que pasan en este lugar. Pero ¿y las malas? ¿Acaso un lugar tan acogedor y tan nuestro tiene un lado oscuro?

in truth, the only sight he saw
lay hidden in the bathroom door
and spat on the rug
as high is high, so low is low
and that's the end of it.
rooftop in a thunderstorm now missing the point
pink floyd

Lo Malo

OLORES
Aceptémoslo, podremos estar nosotros solos y nuestra alma pero por más que nos querramos y nos caigamos bien a nosotros mismos, si de repente hay aromas que nos llevan a preguntarnos ¿a chinga, pues qué comí? Hay quienes aguantan esto con estoicismo y se quedan en el baño a pesar de todo. Hay quienes no lo logran y huyen de ellos mismos y sus demonios. Pero, hay otro problema con los aromas. Este radica en que entras al baño justo después de que alguien más lo uso. Adiós deseo de tener privacidad. Con esos olores, la privacidad puede esperar... y las ganas de hacer lo que ibas a hacer pues también.

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¿no pues que comí?

LOS INOPORTUNOS
Estás solo en casa. Caminas hacia el baño, tomas tu revista preferida o en su defecto el ipod o el celular. Cierras la puerta, le pones seguro. Te sientas en la taza y pues te dispones a hacer lo que se tiene que hacer y a tu propio ritmo. En ese preciso momento, en el que estás personificando al cachetón del puro, es cuando oyes el sonido más inoportuno de todos. El timbre de la puerta o el teléfono. Cierras los ojos y es cuando dices... CARAJO. Claro, siempre está la decisión de ignorarlo y que dejen recado o que regresen después. Pero aceptémoslo, se corta... la inspiración. Lo mismo sucede al bañarte. Te metes a la regadera, disfrutas el agua, te pones shampoo y justo cuando te estás enjuagando es cuando suena el teléfono o la puerta. Un momento de tranquilidad perdido por lo inoportuno del timbre.

EL ESPEJO INUTIL
Una cosa placentera a la hora de bañarse es rasurarse. Estás bajo el agua, hay vapor, la piel está preparada para rasurarse dentro de la regadera. Pero he aquí el problema. Se necesita un espejo para poder tener una rasurada, sino perfecta, si simétrica. Reto a quién sea a rasurarse sin verse y que el candado, bigote o delineado de la barba quede bien. Para ese momento existen los "Espejos Antiempañamiento". Espejos con ventosas o ganchos que se colocan en la regadera con la promesa de que no se empañarán, así cualquier hombre puede rasurarse bajo el agua y conservar su rostro con apariencia pulcra y viril. Pero, si algo me ha enseñado la experiencia, es que lo único más falso que las armas de destrucción masiva o que Milli Vanilli o el cuerpo de Ninel, es precisamente un espejo que no se empaña. No importa que así lo diga el empaque, un espejo ANTIEMPAÑAMIENTO hace todo menos NO empañarse. Así que ahórrense el coraje y unos pesos y usen cualquier tipo de espejo y sólo échenle jabón o salivita.

LA FALTA DE MEMORIA
Y qué me dicen del momento en el que después de tomar un rico baño, cerramos la llave y sacamos una mano sólo para darnos cuenta que algo falta en el toallero. Nos asomamos y es cuando descubrimos que NO HAY TOALLA. Cualquier olvido es perdonable y justificable pero jamás el hecho de olvidar la toalla. Y entonces ahí estás, con carita de perro mojado y temblando, cual chihuahueño en bolsa de niña fresa, buscando como vas a salir de esa. Si tienes suerte, estará ahí colgada una bata de baño que es la mejor opción. Si no tienes suerte tendrás que arreglártelas para secarte con la toalla de manos o tendrás que usar el tapete. Y el peor escenario es renunciar a tu baño ideal y a tu anhelada privacidad para sacar de tu ronco pecho el famosísimo: "¡¡¡ME PASAN UNA TOALLAAAAAAAA!!!"

EL DESCUIDO
Este es un primo hermano del olvido de toalla y tiene que ver con sentarse en el trono. Te sientas, lees, te cultivas, te vacías y justo al voltear para proceder al aseo resulta que por güey no te fijaste que NO HAY PAPEL. Ahí es cuando la desesperación se apodera de ti. Estás justo como el Tigre de Santa Julia y no hay manera de limpiarte para seguir con tus actividades. Puedes tomar la decisión de utilizar las hojas de tu revista o periódico para proceder con tus actividades. Pero, si esa revista es algo valiosa *cough playboy o h *cough procedes igual que con la toalla y gritar: ¡¡¡¡NO HAY PAPEEEEEEEEEL!!!!"

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EL AGUA TRAICIONERA
Dicen que el agua es vida y si eso es verdad, afirmar que el agua traiciona es algo que está fuera de lugar. Pues no señores y señoritas (digo, para no ofender) Es muy posible que el agua ahí con todo lo bueno que tiene también tenga una especie de mala voluntad hacia la humanidad justo en el momento del baño. Tal vez sea por tanto que la desperdiciamos y porque... ya, ya, no voy a tirarles un rollo ecológico.

Regresando al punto del agua traicionera, quién no ha estado bañándose muy quitado de la pena, enjabonándose sus partes -porque ante todo la limpieza- cuando de repente el agua nos juega una mala pasada. Hay de dos sopas, muy malas aunque una peor que otra. La primera, y a mi juicio la menos mala, es cuando el agua caliente se acaba. Uuuuuy, ahí estamos en pleno enjuague corporal cuando los chorros se convierten en agua gélida. Uno brinca, se repliega hasta la pared más lejana de la regadera y mienta madres a todo volumen (una variante es que haya más agua caliente y te metas un quemón de aquellos) y pues tienes que aguantar vara y terminarte de bañar con agua que pareciera fue traida desde el ártico.

La segunda mala jugada del agua, y por descarte la peor, es cuando por causas desconocidas (gracias a marcelo ebrard y su sistema de agua por ejemplo) el agua se acaba en su totalidad. ¡Madres!, ahí estás con todo el cuerpo y cuando digo todo es TODO, incluso esas partes donde no les da el sol, y ni una gota cae por la regadera. Si tienes cisterna pues ya la hiciste, es cuestión de que alguien la prenda, esperes tantito y listo. Pero si no... pues tendrás que limpiarte todo el jabón con una toalla y quedar todo pegajoso o cambiar tu baño en regadera por un baño a jicarazos.

ACCIDENTES
En el baño suceden gran cantidad de accidentes. Dicen los que saben, y por ende no lo digo yo, que más gente muere por caídas en la tina que por ataques de tiburón... a menos que el tiburón te ataque en la tina. Pero hablar de muertos en la tina no es el objetivo. Hay 4 tipos de accidente que hacen del baño un lugar peligroso y causantes de muchas palabras altisonantes.

El Ataque del Cubre-Inodoro
Víctima - Homo Meonus
Atacante - Tapaus Inodorus
Causa del Ataque - Cubre Inodoro

No sé a quién se le ocurrió que era una muy buena idea ponerle cubiertas de tela a las tapas del inodoro. Sí, tal vez y recalco el tal vez se vean bonitas (excepto la del Santa Claus cubriéndose los ojos) y hagan juego con los tapetes, las toallas y toda la decoración del baño. Pero, por amor de Dios no sólo son horrendas, sino que NO son prácticas y además atentan contra el hombre y su símbolo de virilidad. Y es que, aun cuando las cubiertas cumplan su funciones de adornar el baño, NINGUNA de ellas logra mantener la tapa en su lugar cuando un hombre está haciendo pipí. Y es entonces, cuando el mejor amigo del hombre pone su vida en peligro. Ahí está uno haciendo pipí, con su mejor amigo en la mano y la tapa hace de las suyas y se cierra. El hombre para defenderse trata de detener la tapa con una mano y se hace para atrás, lógico es un mojadero que deja el baño peor que un encharcamiento en periférico. Así que, amigas, ya no por protección al hombre, antes de poner una cubierta en el inodoro de menos piensen en la chinga que es limpiar el baño.

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sin palabras

El Inodoro Humectado
Víctima - Femina Sentadus
Atacante - Inodorus Humectus
Causa del Ataque - No se sube la tapa

Sufrido principalmente por las mujeres quienes a la hora de utilizar el inodoro para hacer lo que tienen que hacer descubren que el hombre de su casa, sea cual sea el parentesco, confía más en su puntería que en su buen juicio. Este hombre, por lo tanto, decide que es buena idea hacer pipí sin levantar la tapa y es entonces cuando descubre que ni tiene buena puntería, ni tiene buen pulso y mucho menos el tamaño para atinarle al excusado a la hora de mear. Esto provoca que toda la tapa del baño quede salpicada. Entonces, nuestra heroína llega al baño y al sentarse... "splash" y se oye una mentada de madre por todo el fraccionamiento.

El Inodoro Hambriento
Víctima - Femina Sentadus
Atacante - Inodorus Hambirentus
Causa del Ataque - No bajar la tapa

Este incidente tiene su origen en el anterior y también es sufrido en su mayoría por el sexo femenino. Después de tantas veces que se oye la cantaleta de "levanta la tapa" "levanta la tapa" pues el hombre aprende a levantar la tapa, lo que no hace ahora, es bajarla. Y es aquí cuando la mujer, a la hora de ir al baño, procede a sentarse y... se va al fondo como si el inodoro quisiera comérsela y llevarla al fondo del sistema de drenaje del sr. ebrard. Y luego se escucha el grito de "Baja la tapaaaaaa". En defensa sólo puedo pedirles: decídanse, la tapa arriba o la tapa abajo.

El Martillo Jabonoso
Víctima - Dedus Chiquitus
Atacante - Jabonus Malditus
Causa del Ataque - Fuerza de Gravedad

Típico que te estás bañando, disfrutando el momento y justo cuando agarras la barra de jabón, ésta resbala de tus manos para caer lentamente en tu dedo chiquito. OUCH. Una regadera con una superficie enorme, el jabón tuvo que escoger precisamente el dedo chiquito, que además pareciera que es la parte de tu cuerpo que más terminales nerviosas tiene. No puedo decir que es cuando más mientas madres porque el dolor es tal que ni puedes hablar o pensar.

Hay otro accidente con la caída de jabón, pero ese no vale la pena hablar de él, a no ser de que estés preso o el jabón se te caiga en las regaderas del club y seas tan imprudente como para agacharte a recogerlo.

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¿quién se anima a recogerlo?


Así que ya lo saben. Tal vez el baño es su refugio para lograr la tan deseada privacidad ya en esa tan ansiada privacidad podrán encontrar cosas placenteras, pero sepan también que algunas cosas ahí, no son tan deseables.

swing it in the bathroom
swing it in the floor
swing it so hard,
we forgot to lock the door
cherry pie
warrant