2/6/09

El trono ...O DE... cuando el baño se volvió biblioteca.

junio 2, 2009
número 36
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in your room
where time stands still
only you exist here
in your room
depeche mode

Pocos lugares hay sagrados en las casas como el baño. Y pocos rituales, dentro de este santuario, son más sagrados aún, como ir al baño y leer al mismo tiempo. Este ritual de convertir el baño en una biblioteca no respeta ni edades, ni sexos (aunque los hombres somos más propensos a leer en el baño que las mujeres), ni nivel socioeconómico (la diferencia es que unos leen el financiero, otros el tvnotas, algunos el record y aquellos el libro vaquero), ni nada.

¿Quién no ha entrado al baño con una revista, libro o periódico bajo el brazo? Y todo para disfrutar un momento a solas que puede ir desde los 15 minutos hasta un tiempo inimaginable que sólo se puede calcular por el grado de cosquilleo y entumecimiento que presentan las piernas.

Y son desconocidas las razones por las que leemos a la hora del baño. Tal vez sea para no sentirnos tan solos en esos momentos. Quizá sea una fuente de inspiración para tan escatológica función corporal. Tal vez sea como un instrumento distractor a tan oloroso momento. La cuestión es que mucha gente lo hace y no sólo lo hace, sino que encuentran imposible hacer del baño a gusto sin un instrumento de lectura.

Este último punto es muy importante en este ritual. Hay quienes van con un periódico, otros llevan una revista. Algunos llevan su revista de crucigramas y se entretienen resolviendo los acertijos. Pero ¿qué pasa cuando no contamos con material para leer o las revistas que están en el baño llevan años ahí y ya las memorizamos? Pues no sólo releemos las revistas sino buscamos alguna sección que haya pasado desapercibida y al no encontrarla pues es cuando leemos el directorio de los que colaboran en dicha publicación.

¿Y si no hay revistas ni periódicos? Aquí es donde hacemos cosas inverosímiles con tal de seguir teniendo nuestro momento de esparcimiento. Y es cuando agarramos una botella de shampoo, una pasta de dientes o cualquier bote de crema y leemos y releemos la etiqueta para enterarnos de los ingredientes, de la manera de uso y de los datos de la compañía que lo fabrica. Todo con tal de que podamos mantenernos fiel en nuestro hábito de lectura. Y si creen que exageró, les puedo decir que conocí a alguien muy querido que con tal de leer y al no tener qué, iba por la sección amarilla y se aventaba categoría por categoría.

También puede presentarse el caso que tengamos que ir al baño en un lugar público, cosa que yo en lo personal evito, y pues se vería mal meterse al sanborn's con una revistita...

empleado:
señor, señor, ¿a dónde va?

el jara:
sólo la voy a tomar prestada...

empleado:
no cómo cree, eso no se puede

el jara:
mire, sólo voy de volada al baño
y listo, se la regreso intacta.

Aunque estoy seguro que hay gente que, no la pide prestada, pero si la compra con tal de ir al trono a guuuuuuusto. Por otro lado, hay alternativas para cuando hay que ir al baño público sin tener material de lectura. Una es sacar tu cartera y ponerte a leer todas las letras pequeñas de credenciales y tarjetas bancarias. La otra, más común en estos tiempos modernos, es sacar el celular o ipod, quitarle el sonido y hacer uso de los jueguitos que siempre son un buen sustituto de cualquier revista y/o periódico.

Y es que leer en el baño es un placer. Si no lo es, cómo se explican que millones de personas lo hagan y cómo se explican que esos millones aguanten hasta que se acalambran los pies y rodeado de aromas, mmmmm, bueno esos aromas que emanan del cuerpo en esos momento, por tanto tiempo sin acongojarse y disfrutando renglón por renglón de lo que están leyendo.

Pero, y como la vida no es perfecta, cuando uno se dispone a entregarse en cuerpo y alma al ritual de leer y cagar pueden suceder algunos contratiempos.

Ya mencioné el horror de no contar con algo que leer, así que este lo obviaremos. Otro contratiempo, que más que contratiempo es algo inevitable y que suele poner de malas a cualquiera y es cuando ya entraste al baño y estás en plena lectura, alguien del otro lado de la puerta y que ya conoce la costumbre de que leer es muy tardado... toca con cualquier pretexto. Siempre van a decir que es porque necesitan algo pero la verdad es que disfrutan con el hecho de apurar a la gente.

lector (concentrado en el
artículo del día):
silbando

SFX:
Golpe en la puerta
knock, knock

persona fuera del baño:
Es que necesito pasar por
un... jabón.

lector:
si ya voy, te urge?

persona fuera del baño:
pues...mmm.. más o menos.
Te importa que entre.

lector:
cara...o

Aquí no sólo la persona afuera interrumpió sino además amenaza con entrar y ponerle fin al ritual y cortar por ende la inspiración...porque después de entrar, siguen los comentarios de cómo te puedes tardar tanto, de verdad que cómo aguantas aquí adentro, no entiendo por qué te tardas tanto, etc. Lo peor de todo es que, por cortesía, el lector le preguntó a cada miembro de la familia si ya no iban a entrar al baño. Y todo mundo contesta que no. Ahi sí es el acabose.

Otro contratiempo que puede cortar la inspiración, no sólo de cultivarse con el hábito de la buena lectura, sino cortar la inspiración de disfrutar de un buen cake, es... que una vez hecha la pregunta de NADIE VA A ENTRAR AL BAÑO, YA? y a la respuestas de NO, uno procede a agarrar su revista, periódico, biblia o directorio telefónico y en ese momento se oye el tan esperado y por ende clásico...

Persona ajena al lector:
Ashh, te vas a tardar, verdad?

o

Persona ajena al lector:
Nada más no te vayas a tardar, eh!!!


En fin, yo llamo a la buena voluntad de las personas que no leen y que no entienden este ritual a que se mantengan al margen de nuestra lectura. Total, cada quien en el baño hace lo que se le da la gana. Y bueno, me despido, porque escribir el post de esta semana ya me está dejando las piernas adormecidas.

y en prueba de buena fe
te juro que nunca más usaré
las ásperas hojas del ABC.
oda al papel higiénico
la trinca


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y luego dicen que los mexicanos no leemos

19/5/09

Benedetti ...O DE... el adiós a un gran maestro

mayo 19, 2009
número 35


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Cómo se puede actualizar este espacio donde escribo cada semana, cuando uno de los grandes maestros de la poesía y la escritura nos ha dejado.

Cómo tener el atrevimiento de tratar de llenar esta pantalla con escritos que se convierten insulsos a lado de lo que nos dejó el maestro Benedetti.

Sería soberbio de mi parte tratar de ponerme a escribir algo sin trascendencia y chistin y dejar a un lado el homenaje que don MARIO BENEDETTI se merece a unos días de su fallecimiento.

A él que nos enseño a dar TREGUA, que nos motivó a tener TACTICA Y ESTRATEGIA, él que nos habló al oido y nos dijo HAGAMOS UN TRATO, a él que siempre nos recordó que en una soledad tan concurrida siempre estará el ROSTRO DE VOS, él que nos contó que en esta vida hay una cosa y otra cosa y VICEVERSA, y también porque fue él que siempre aconsejó que NO NOS SALVARAMOS... a él está dedicado este espacio a manera de homenaje.

!!!!Gracias Maestro Mario Benedetti!!!

- - -

Viceversa

Tengo miedo de verte

necesidad de verte

esperanza de verte

desazones de verte.

Tengo ganas de hallarte

preocupación de hallarte

certidumbre de hallarte

pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte

alegría de oírte

buena suerte de oírte

y temores de oírte.

o sea,

resumiendo

estoy jodido

y radiante

quizá más lo primero

que lo segundo

y también

viceversa.


- - -


Rostro de vos

Tengo una soledad

tan concurrida

tan llena de nostalgias

y de rostros de vos

de adioses hace tiempo

y besos bienvenidos

de primeras de cambio

y de último vagón.


Tengo una soledad

tan concurrida

que puedo organizarla

como una procesión

por colores

tamaños

y promesas

por época

por tacto

y por sabor.


Sin temblor de más

me abrazo a tus ausencias

que asisten y me asisten

con mi rostro de vos.


Estoy lleno de sombras

de noches y deseos

de risas y de alguna

maldición.


Mis huéspedes concurren

concurren como sueños

con sus rencores nuevos

su falta de candor

yo les pongo una escoba

tras la puerta

porque quiero estar solo

con mi rostro de vos.


Pero el rostro de vos

mira a otra parte

con sus ojos de amor

que ya no aman

como víveres

que buscan su hambre

miran y miran

y apagan mi jornada.


Las paredes se van

queda la noche

las nostalgias se van

no queda nada.


Ya mi rostro de vos

cierra los ojos

y es una soledad

tan desolada.


- - -


Táctica y estrategia

Mi táctica es

mirarte

aprender como sos

quererte como sos.


Mi táctica es

hablarte

y escucharte

construir con palabras

un puente indestructible.


Mi táctica es

quedarme en tu recuerdo

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

pero quedarme en vos.


Mi táctica es

ser franco

y saber que sos franca

y que no nos vendamos

simulacros

para que entre los dos


no haya telón

ni abismos.


Mi estrategia es

en cambio

más profunda y más

simple.


Mi estrategia es

que un día cualquiera

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

por fin me necesites.


- - - - -


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Mario Benedetti
1920 - 2009