8/4/14

La hora de la comida... O DE ... cuando tienes comedor en la oficina

abril 8, 2014
numero 67

 photo working-out-during-your-lunch-break_zpse1ad7697.jpg
en la sala de juntas o en el comedor o en tu lugar

A briefcase, a lunch 
and a man on the edge 
Each step get closer 
to losing his head 
man on the edge
iron maiden

No les ha pasado que están absortos en su cubículo/oficina/escritorio/rincón o donde quiera que los hayan puesto a trabajar en su chamba, que de repente su estómago les manda un recordatorio de que ya va siendo hora de que le den de comer y es entonces que ven el reloj y, efectivamente, se dan cuenta de que ya llegó la tan ansiada hora de la comida. Hay quienes salen a comer ya sea a su casa o algún restaurante, fonda o algún otro local cercano a la oficina. Otros, básicamente, nos quedamos a comer en ese "sagrado" lugar donde trabajamos.

Cuando decimos... ¡a comer! ... pensamos que es el momento más intrascendente del día. Total, es sólo darnos un descanso, un tiempito para poder comer y después regresar a nuestras labores. Damos por sentado este momento, a tal grado de que no nos damos cuenta de muchas situaciones que pasan alrededor del momento de la comida. ¿Cuáles? se estarán preguntando, pues vamos a ver algunas... sólo algunas de estas situaciones.

DETERMINAR EL LUGAR
Ya sabemos que vamos a comer en la oficina, pero, una oficina está lleno de lugares donde poder comer. Unos muy buenos. Otros, no tanto. Si tenemos suerte, tal vez, tengamos un bonito y amplio comedor o quizá, hasta un jardín o terraza donde poder comer. Pero si no la tenemos, podemos encontrarnos en un pequeño comedor, lleno de mesas donde todo mundo está apretujado y rodeado de esa mezcla de olores causada por la gran variedad culinaria que cada quien trajo para ese momento.

Hay quienes deciden comer en las salas de juntas. Una gran opción porque no está todo mundo ahí metido, las mesas pueden ser grandes y en una de esas hasta se puede tener una tele o poner una compu para proyectar una película. Claro que después, dicha sala queda impregnada con el olor a fritanga que hace que cualquier junta que se tenga después, sea como tenerla en la cocina de la fonda de doña Chonita.

Y un último lugar (seguro hay más) es: comer en tu cubículo. Ahí sentado frente a tu compu y corriendo con el riesgo de tirar algo encima de lo que hayas estado trabajando. La ventaja es que no tienes que estar oliendo lo que trajeron los demás, puedes evitar convivir con el resto de compañeros y puedes incluso "adelantar trabajo", es decir, ver una película en tu compu mientras comes. Claro que también quedas como el "sin amigos" que come solo o como el ñoño que prefiere quedarse a adelantar trabajo y en el peor de los casos como el "Sin amigos ñoño".

AGARRAR LUGAR
Vamos a suponer que tu oficina tiene un comedor y es ahí donde todos van a disfrutar sus sagrados alimentos. No importa el tamaño de tu oficina, ni el número de empleados... el comedor siempre será más pequeño de lo que se necesita. Y por lo tanto, aquí radica la cuestión más importante: Conseguir una mesa.

Soluciones para agarrar mesa (sin albur, claro que si eres Scarlett Johansson o Kate Beckinsale, si aplica el albur) hay muchas. Algunos, por ejemplo,  se van a comer unos minutos antes de la hora. Otros prefieren ir a comer al final pero, corriendo el riesgo de que el comedor ya esté apestando a zona de comida de las que hay afuera de cualquier estación de metro. Incluso hay lugares, me tocó trabajar en uno, donde se establecen horarios por departamentos. La teoría dice que repartiendo los horarios por áreas, la aglomeración es menor y por lo tanto todo mundo alcanza un lugar. Y no, no funciona. Y básicamente no lo hace porque todos quieren el primer horario para poder utilizar el tiempo restante de la hora de la comida para salir a tomar el aire, ir al banco o echarse una jetita. Si te toca el último turno es muy probable que te quedes chingándole en tu lugar porque no te alcanza el tiempo para echarte la jetita y si sales al banco o a orearte, se te va el tiempo y tienes que comer afuera.

COMPARTIR LA MESA
Cuando vas al comedor con tus cuates pues ya sabes con quien te vas a sentar para comer, contar chistes y hablar de los últimos chismes de radio pasillo. El problema es cuando uno decide que va a aprovechar la hora de la comida para ir a hacer pagos. Otro sale con que va a comer fuera con otros amigos. Otro dice que va a cualquier lugar, o sea, va a una entrevista y te quedas comiendo solo.

Y comer solo no hay bronca. El problema es cuando ves que se empieza a llenar el comedor y entonces ves venir el momento en el que vas a compartir mesa con el de finanzas que truena la boca al comer. La de recursos humanos que siempre trae brócoli hervido... quesque porque está a dieta y con el cabroncito ese, que le encanta meter su cuchara en el plato de los demás.

La solución: En el momento en el que te das cuenta que tu club gastronómico, o sea, con los que comes regularmente, te abandona, es cuando debes decidir o comer en tu lugar como buen "sin amigos" o dejar tu comida en el refri, salir a la calle y comer en algún otro lugar.

HORNOS DE MICROONDAS
Ese maravilloso invento que sirve para calentar la comida... de manera dispareja (aunque eso puede ser motivo de otro post, aunque mi amigo OCTUM ya me explicó porque pasa). No hay comedor de oficina que no tenga su dotación de hornos para que los empleados puedan calentar sus deliciosos platillos y disfruten una comida maravillosa. Y este aparato es tan común que muchas veces pasa desapercibido y se nos olvida que causa muchos problemas a la hora de la comida.

Primero, nunca hay suficientes. Al igual que las mesas, pareciera que el chiste con los hornos es tener poquitos. Total, la gente no tiene hambre y es bonito que hagan fila y tenerlos esperando.

Segundo, de los pocos que hay, no falta que siempre hay uno o varios descompuestos. Ya sea que no prenden, no calientan, se apagan a medio proceso, el chiste es que simpre habrá fallas que jodan el momento de la comida. 

Tercero, de los que sirven, siempre te va a tocar el que quedó más batido porque el que calentó antes de ti no le puso nada para tapar la salsa del chile relleno que le sobró el fin de semana.

 photo lunch_atop_a_skycraper_zps7855695a.jpg
Hay que proponer estos "working lunchs" a ver si todos aceptan.

Man takes his lunch, 
walks out in the morning light,
It's the working, the working, 
just the working life.
factory
bruce springsteen

JUNTAS A LA HORA DE COMER
Debe haber un lugar especial en el infierno para todos aquellos que creen que es re-cagado poner juntas a la hora de la comida. No importa si es un working lunch y te van a dar de comer... peor aún si no hay comida. No importa el tema de la junta, no importa quién la haya agendado, la respuesta cuando preguntan si puedes tener una junta a la hora de la comida, siempre debería ser NO. Vamos, ni siquiera deberían hacer la pregunta porque debería estar penado por alguna ley y en todo caso, si ya te jodieron tu tiempo de comida (hora y media o 2 horas) de menos se debería compensar con que te pudieras ir una hora antes a tu casa. Si ya sé... soy un soñador ingenuo.
Pero más allá de que te quitan ese tiempo que tú destinas para, ya sea, hacer pendientes personales o simplemente echarte una jetita, tener una junta a la hora de la comida tiene muchas implicaciones que ahora veremos.

Primero, siempre tienen que pedir de comer lo que menos te gusta, sushi por ejemplo. Y todo para complacer al cliente o al jefe de jefes. Y en el supuesto que sí pidan algo que te gusta, seguro es algo que debe comerse caliente y que para la hora que llega la comida ya está todo frío, remojado y sí... pinche. 

Segundo, no está padre tener que estar aderezando la baguette fría de roast beef mientras te están explicando las implicaciones de una nueva iniciativa en la compañía. A lo mejor las mujeres multitasks pueden, pero uno no puede estar en dos cosas a la vez, entonces o te alegras porque las nuevas iniciativas pueden resultar en un mejor futuro o te encabronas porque tu hamburguesa la mandaron con pepinillos. 

Tercero, la mesa se empieza a convertir en un campo de batalla donde lo mismo conviven tus notas, los post-its con ideas con el papel de estrasa de la baguette, los sobres de catsup y jalapeños más las servilletas todas batidas. Todo un caos gourmetproductivo.

Cuarto y creo que es el peor de todos... estar comiendo y querer opinar. Le das la mordida a la baguette justo cuando alguien pregunta algo. Y claro los buenos modales ante todo, te quedas masticando y atragantándote para no hablar con la boca llena y pierdes tiempo que el godinez de finanzas, el que ya vimos que truena la boca al comer, aprovecha para decir algo parecido a lo tuyo pero él sí escupe pedazos de lechuga y jitomate en plena mesa y sobre el proyector.

Digamos NO al "working lunch".

EL MENU
Este mundo es muy diverso, y así también son los menús de tus compañeros de oficina. Hay quienes cocinan su propia comida, hay a quienes se las hace su pareja o su mamí y hay quienes salen a comprar algo de comer y optan por regresar a comer a la oficina... quesque para convivir. Ya mencioné el punto de que los olores de tanta comida se mezclan, que cuando se queda vacío el comedor, éste queda oliendo a vil fonda de mala muerte. Pero esta diversidad de menus ocasiona, además, que se presenten 2 pecados capitales:

El primero - LA ENVIDIA. Todos desean la comida del de junto. No importa que haya llevado ni quien se lo haya cocinado... siempre habrá alguien que diga "uy que rico huele... me das?". Y si a ti, es a quien le chulearon la comida, pues hasta te sacas de onda... porque aceptémoslo, no se te antojaba nadita. Y ahora después de escuchar que huele rico y sabe mejor, hasta a ti se te antoja y la disfrutas. Claro está, que esto no sólo sucede en los comedores de oficina, sino que también en cualquier lugar al que vas a comer. Siempre lo más rico es lo que pidió tu acompañante. Y ojalá no te toque estar sentado con el que le vale madres y mete su tenedor en la comida y te chinga parte de tu comida.

El segundo - LA IRA. Encabronarse a la hora de la comida, debería estar prohibido. Es un momento de esparcimiento, relajación y en teoría, no habría nada que lo justificara. Tal vez, se descompuso uno de los microondas y hay que esperar. Quizá, no hay suficientes lugares y te tienes que ir a tu lugar. Lo que sea, no debería ser tan grave. A menos qué... (entra música de suspenso) ... uno de tus colegas haya tenido la gran idea de: (sigue la música de suspenso) CALENTAR PESCADO. Neta, ¡no mamen! hay cosas desagradables y calentar pescados y mariscos en el comedor de la oficina y más cuando dicho comedor/cocina no tiene suficiente ventilación y es un cuartito de 2x2. Pero, aunque fuera un cuarto gigante y con el mayor número de ventanas, calentar algún producto del mar debería ser considerado como causa justificada de despido... bueno no exageremos, con que se les prohiba entrar al comedor por un lapso de 3 meses, no estaría mal.

PALABRAS NO TAN CELEBRES
La hora de la comida es la hora de la chorcha. Muy buenas pláticas, anécdotas, chismes, albures y demás surgen dentro de este tiempo que dedicamos a despejarnos. Sin embargo, y este comentario es sólo cuestión personal (si ustedes tienen alguna otra y desean compartirla, son bienvenidos a hacerlo) hay tres palabras/frases que me parecen muy, muy pinches. Disculpen si sueno mamoncito (y sí) pero suenan de la chingada. Y ahí les van:

1. Todo mundo ve la hora, oyes que se mueven sillas, tú mismo te das cuenta que ya el reloj marca la hora de ir por los sagrados alimentos. Y no falta que alguien grita a todo volumen: 
¡A COMER...CIALES! Neta, no hagan eso... ni es chistosa, ni es original ese jueguito de palabras. No hay nada como simplemente decir: ¡Vamos a comer!

2. Sabemos que hay buenos modales y uno de ellos es desearle al prójimo que su comida le caiga bien, que le aproveche y por eso, al iniciar o al terminar no falta aquellos que digamos Provecho. Algunos lo complementan y dicen: Buen Provecho. Pero no falta quien para hacerse, no sé si el chistoso o darle un toque más tierno a esto, le pone un diminutivo... "Provech...ITO". Ahí ya seguro la comida valió madres.

3. La comida, no importa quien la haya cocinado o si fue comprada en algun lugar cercano, está deliciosa, rica, apetecible pero escuchar que está SABROSA... ay nanita... escalofrío total. Y ojo, no está incorrecta la palabra, es algo que tiene sabor. Pero aceptémosla... es horrenda esa palabra.


 photo 43df04c9-b6cc-495c-8610-661720df3cb6_zps6c74da5a.jpg 
Quiero esta lonchera... ¡la quiero!

in your monkey suit on a cigarette break

the lunchtime crowd, they won't even blink
but you'd be sad if they did
but you'll be sad...

drink!
they might be giants

EL TUPPER Y LA LONCHERA
Llevar la comida de tu casa a la oficina es algo que debe ser muy calculado. Hay que escoger el recipiente, conocido con el génerico nombre de "tupper", y luego, en donde vas a meter los tuppers. No es tarea sencilla. Tanto los tuppers como las loncheras, vienen en todos tamaños y formas. Y no importa lo que hagas, vas a pasar por varias situaciones con ambas. Veamos algunas, seguro a ustedes se les ocurren más y ojalá lo compartan.

1. Siempre escoges, a la primera, el tamaño inadecuado para lo que necesitas. Ya sea que escojas uno muy pequeño para todo lo que te vas a llevar y como lo vacías a lo guey, haces un desmadre en la cocina. O escoges uno muy grande y por lo tanto, tu comida queda bailando como chicharo en olla.
2. Ya que encontraste el tupper del tamaño adecuado, seguro escogiste al que le falta la tapa por lo que ahí estás perdiendo minutos valiosos buscando entre chingo mil tapas y ninguna le queda.
3. Por fin, tienes el tupper bueno, con la tapa de su tamaño... y resulta que es más grande que la lonchera y tienes que meter todo apretado (si es que es lonchera flexible, si es de metal te jodes). Escoger la lonchera más grande, pues lo único que hace es que el tupper y los cubiertos bailen en todo el trayecto.
4. Llegas al trabajo y, después de las horas que pasaste buscando la tapa, resulta que la tapa era del tamaño pero no es hermética y eso sucede justo el día que llevabas algo caldoso. Tupper, lonchera y todo lo que haya a su paso queda inundado de caldillo, tal cual inundación después de una tormenta y con las coladeras de la ciudad tapadas.
5. Quizá sobreviviste a la búsqueda de la tapa, el tupper adecuado, que sea hermético, etc. pero ¿sobrevivirás el horno de microondas? No hay nada más bonito que abrir el horno después de haber calentado tu comida y descubrir que el tupper no era "Microwave Safe"y queda todo derretido, chueco y practicamente inservible.
6. Una vez que terminaste de comer viene, más que un problema, un dilema. ¿Lavas o no el tupper? Si en el comedor de tu oficina no hay lavabo pues ni dilema hay. Pero si existe... ¿qué hacer? Aprovecharlo, ¿lavar tus tuppers y asegurarte que están limpios para evitarte la fatiga de lavarlos llegando a casa? o quizá, prefieres esperar y dejarlo como está y después lo lavas. El dilema está.
7. El problema del tupper radica si decidiste dejarlos sucios para lavarlos en casa. ¿Cuántas veces has llegado a tu casa y has dicho "¡madres, el tupper!". Y sí, a tu cerebro llega la imagen del tupper dentro de la lonchera encima de tu escritorio o dentro del cajón o donde sea que lo hayas puesto. Si es un día frío, puede que te salves. Si es un día caluroso, un nuevo hábitat está por surgir en los restos de pan molido y spaghetti. Y ojalá lo hayas olvidado, entre lunes y jueves... pero si lo olvidaste un viernes, tendrás 3 días para que en el tupper haya lo más cercano a una nueva civilización. Y no sólo son los nuevos inquilinos que se formen, sino el olor que tendrá ese tupper cuando por fin lo abras para lavarlo. Aquí es cuando aplica el "Zafo lavar el tupper". Aquí entre nos, yo un día olvide 2 tuppers con restos de comida... un viernes.. y ese viernes salía de vacaciones por una semana. El tupper se fue directo a la basura.
8. Ya les había dicho de la gran diversidad de tuppers y loncheras que hay. Ya sea en el súper, en Bed, Bath and Beyond, incluso en algunos cruceros de la ciudad pueden encontrar gente vendiendo torres de Tuppers por 100 pesos, por lo que no hay pretexto para usar los botes de crema y yoghurt y la bolsa del súper para esos efectos. Tengan madre.

Esto y mucho, mucho más se vive a la bonita hora de la comida en una oficina y como este post ya está muy largo, aquí le paramos.

 photo NC2290LG_zpsd36cc812.jpg
por cierto, ésta es mi lonchera.

Oh just remember a don't decide
I got no reason it's all too much
You'll always find us
Out to lunch
pretty vacant
the sex pistols

12/9/13

21 kilometros... O DE ...lo que viví ese día

septiembre 12, 2013
numero 66.2


 photo run-shoe-hero_zps7be23e9b.jpg


the tough of the track
with the wind
and the rain that's beating down on your back
your heart's beating loud
and goes on getting louder.
the loneliness of the long distance runner.
iron maiden

En el número anterior, como espero que hayan leído (sí lo leyeron verdad) les conté de como me convertí en un hablador que cayó primero que un cojo, es decir, les conté como después de negarme a correr por varios años descubrí que eso de andar recorriendo calles y parques no sólo me estaba gustando, sino que se había convertido en mi pasión. En ese mismo post les decía que no iba a relatar lo que sentí cuando corrí mi primer medio maratón, que ese sería motivo de otro post.

Bueno, pues si conocen este blog saben que este es un espacio chacotero y de desmadre, y que tengo otro blog donde trato, y conste que dije trato, de ser un poco más serio. Por esa razón, la experiencia vivida durante esos 21 kilómetros no está en este blog, sino en el otro que se llama DESGARRANDO SENTIMIENTOS.

Así que si quieren, y sólo si quieren, pueden darle click al link y leer ahí la aventura.

Y pues ya... gracias. 


run on and on,
run on and on,
the loneliness of the long distance runner.
the loneliness of the long distance runner.
iron maiden









26/8/13

correr ... O DE ... porque más pronto cae un hablador que un cojo.

agosto 26, 2013
número 66

disclaimer: espero que lean los disclaimers porque luego hacen comentarios que se nota que se los pasaron del triunfo. Este post NO tiene la intención de evangelizar a los no corredores, TAMPOCO está lleno de consejos, ni está escrito desde el punto de vista de un experto, porque es obvio que no lo soy. Es simplemente compartir con ustedes, esta nueva experiencia que he vivido. Dicho lo siguiente.


 photo run-shoe-hero_zps7be23e9b.jpg


the tough of the track
with the wind
and the rain that's beating down on your back
your heart's beating loud
and goes on getting louder.
the loneliness of the long distance runner.
iron maiden


Los que ya conocen de hace mucho este blog, saben que por x o y razón me encanta poner dobles títulos. No sé por qué escogí este estilo pero me latió y se convirtió en algo característico de mi blog. Esto lo comento porque me costó mucho trabajo encontrar el doble título de este post que amablemente están leyendo. Pasaron por mi cabeza cosas como "mi nueva afición", "paso a paso se llega" y un sinfín de opciones, pero creo que el escogido refleja perfectamente lo que quiero transmitir en este post.

Cuando era niño y después, en la universidad, tuve la gran fortuna de jugar football americano (ya leyeron, espero, el post relacionado a esto), y recuerdo que la parte que más odiaba durante los entrenamientos era cuando decían "15 vueltas al campo" o cuando el entrenamiento era en el bosque de tlalpan y sólo era para correr. De verdad, lo odiaba y me fastidiaba tener que hacerlo, pero ni modo lo hacía. También, durante la prepa, por ser parte de la selección de volleyball hubo que dar vueltas a la cancha y correr... cosa que, adivinaron, lo odiaba. Por ese odio, creo que siempre, hasta hace unos meses, decía que correr no era lo mío

Ni siquiera el pretexto de la salud me hacía voltear a ver esta actividad. Después del Football Americano, cada vez que quise "hacer ejercicio" intenté el gimnasio, nadar, andar en bici y otras actividades. Actividades que no duraban más de 2 meses constantes y eso ya es siendo muy benévolo. Siempre terminaba abandonando esa actividad saludable.

Y yo, como muchos otros no corredores, en ese entonces no le encontraba el chiste a ponerse unos tenis y salir a recorrer las calles y parques así, nada más porque sí... a lo pendejo - decía yo. Veía a la gente correr e inmediatamente pensaba "Ni que estuviera loco" "Ni que fuera caballo" y muchas otras frases que ustedes han oído o incluso dicho. Y cuando oía que la gente se inscribía en carreras y se tenía que despertar muy temprano para correr pues con más razón pensaba que estaban locos. De hecho, creo que llegué a decir que jamás sería de los que corren, porque pues para qué.


 photo 99c72eced3557d54b8ccd2fa9e4b8a76_zps1a650992.jpg


keep the pace, hold the race
your mind is getting clearer
you're over halfway there.
but the miles they never seem to end
as if you're in a dream
the loneliness of the long distance runner.
iron maiden

En enero del 2013, o sea este año, decidí que era tiempo de hacer ejercicio. No, no fue un propósito de año nuevo, Ya cumpliría 42 años, me cansaba al subir corriendo las escaleras, en fin... razones había. Ahora la decisión era qué ejercicio hacer. Como mencioné hace ratito, ya había intentado muchas actividades y las había abandonado. Por esa razón, gastar dinero en gimnasios para "dizque hacer pesas" "correr a lo guey en caminadora" o "nadar todos los días" no era opción. No iba a gastar para luego ni siquiera usarlo. Lo mismo aplicaba a comprar ejercitadores caseros y aparatitos milagrosas que prometen cuerpazos con sólo 3 minutos diarios. Al final, el cuerpazo ya lo tengo.  Tenía que encontrar una actividad que me ayudara a tener buena salud pero sin desembolsos monstruosos. Así que después de mucho pues la única alternativa parecía ser correr.

Al final sólo necesitas una playera, unos shorts y unos tenis.... y un poquito de voluntad. Una gran amiga  llamada Ana M. Carrillo, y que por cierto es corredora y maratonista, me dio algunos consejos y me dijo que me iba a gustar y que muy pronto no iba a poder estar sin correr y que después estaría por inscribirme en carreras y así me iba a seguir.

"Está pero bien loca" pensé. Y le dije "¿Yo correr y en carreras, ni madres". Al final yo sólo quería hacer un poco de ejercicio para sentirme bien y pues ayudar al cuerpito de 42 años. Total que el 6 de enero, agarré los primeros tenis que encontré debajo de mi cama, me puse unos shorts y una playera y salí al parque que está cerca de casa. 4 km en 55 minutos fue el total de mi primer día y sentí que había corrido como 100. Regresé agotado pero contento porque lo había logrado. Al día siguiente, fueron casi 5 km en casi una hora. El miércoles no pude ni salir a correr y recuerdo que ese día en la noche dije: "puta madre, mañana TENGO que ir a correr, que hueva", aún así el jueves, desperté y decidí ponerme los tenis y a darle.

No voy a contarles cada día desde que decidí embarcarme en esto de recorrer kilómetros, no se agobien. Pero si les puedo decir que ese sábado, gracias a una oferta en martí me compré unos tenis especiales, pero sólo porque estaban con el 40% de descuento, aclaro. Tal vez la primera señal de que esta actividad por fin estaba generando algo. Total que las semanas posteriores seguí corriendo y no sé en que momento, que día, que kilómetro, etc... que dejé de decir TENGO que salir a correr y lo cambié por QUIERO salir a correr (el jara se imagina una escena donde él recorre una calle y de repente una luz desde el cielo lo cubre, suena una música angelical y PUM se produce la iluminación).

Y es que no podría, y la verdad como dije no es la intención convencerles de que agarren sus tenis y se pongan a correr,  tratar de explicarles cómo fue que dejé a un lado el quedarme en cama por más tiempo, o el irse de vacaciones y literalmente no hacer nada más que descansar o turistear. Simplemente sucedió y empecé a levantarme temprano para salir a correr o pensar en dónde y en qué momentos podía correr durante la vacación.


 photo 1514336061904358086M1UtWitc_zpsf7edd7b8.jpg
eso resume lo que es correr... al menos para mí.


i've got to keep running the course
i've got to keep running and win at all costs
i've got to keep going, be strong
must be so determined and push myself on
the loneliness of the long distance runner.
iron maiden

Descubrí que correr era mucho más que hacer ejercicio. Era un momento en el que realmente estaba conmigo mismo, sin distracciones, sin ruido. Corría y sólo escuchaba mi respiración, la música y sentía las pisadas en cada paso. No había televisión, correos, redes sociales, tráfico. Era simplemente yo, y sólo yo. Como dice la foto: correr se volvió en tiempo de calidad conmigo mismo.

Empecé a aumentar distancias, a registrar mis tiempos y a tratar de mejorarlos. Platicaba con mi amiga Ana (de la cual ya les hablé) para pedirle más consejos, empecé a seguir a gente en twitter como (@zanakenobi, @migueldoreste21, @stayai, @omax_soto, @aracelab, @lnkrangel, FactorLAMB y @ric_cowboys y muchos más) para leer sus consejos, sin contar que empecé a seguir cuentas de corredores y a leer blogs del tema. Ana, en ese momento me dijo: creo que ya te estás aficionando y lo que sigue es que te inscribas a carreras. "Estás loca, eso si que no... yo sólo corro por salud" respondía yo tajantemente y quiero pensar que muy convencido... al menos en ese momento.

Pero un día, no sé ni cómo ni por qué, pero me descubrí visitando páginas de carreras y fue cuando todo "valió madres" (lo digo positivamente, aclaro) y me enteré que habría la CARRERA MARVEL organizada por @totalrunning. No sé que estaba pensando yo en ese momento pero decidí inscribirme... justo como se había pronosticado. Y podrán adivinar, que cuando mi amiga Ana se enteró me dijo "Te lo dije y esa es la primera de muchas".

Fue mi primera carrera, en el circuito de Ciudad Universitaria, un circuito decían mis amigos muy padre pero con un kilómetro muy difícil: el KM8 (por cierto agradezco a @ric_cowboys y @oscarwayne sus consejos para este circuito) No voy a narrarles la carrera, sólo puedo decirles que la experiencia fue inolvidable. Claro que también tuvo que ver que ese día, corrí con mis hijas el RETO SPIDERMAN 200 y 400 m con cada una. Pero lo que viví en la carrera, fue una gran experiencia. 10 km en 1 hora 3 minutos.

Recuerdo que después de esa carrera, Andrea, mi esposa, después de felicitarme me dijo: ¿Quieres que sea honesta... yo pensé que eso de correr lo ibas a dejar a las 2 semanas"... "Yo también", le dije, "Yo también".


 photo 72495_10151473531838267_1253310502_n_zps8dfaf61c.jpg
mi primera carrera

Hoy, escribo esto después de 5 carreras de 10 km (y ya con tiempos de 56 minutos) y después de haber logrado algo que cuando empezó este, hubiera sido imposible pensar en que lo haría: Correr un Medio Maratón. 21 km. el MEDIO MARATON DE LA CIUDAD DE MEXICO.

Ayer viví una de las mejores experiencias personales que he tendio. Recorrer las calles del D.F., desde el Hemiciclo a Juárez (gracias maestros de la CNTE por bloquear la salida original del Zócalo) llegando hasta el Olímpico de Ciudad Universitaria. No voy a narrarles cada paso (lo haré en el otro blog cuando termine de digerir la experiencia), lo único que puedo decirles es que es una experiencia única (no me quiero imaginar si hubieran sido los 42 km, pero por algo se empieza). Ver a la gente formando vallas a lo largo de reforma, insurgentes, la condesa y en el estadio para apoyar, no sólo a sus familiares sino a todos los que pasamos por ahí. Porras, agua, dulces... en fín un gran apoyo y una gran fiesta. Pero sobre todo, la satisfacción de entrar al Estadio Olímpico y cruzar la meta y ver destrozado un reto que algún día pensé jamás iba a aceptar.


 photo 1233469_10151698419198267_1106608736_n_zps1ae22f20.jpg
Aquí mi medalla del MEDIO MARATON
(y vamos por la E, X, I, C y la O)

Si alguien en enero, me hubiera dicho que me iba a levantar a las 6 am a correr. Que me inscribiría en carreras. Que cuando viajara a Chicago, Acapulco y otros lugares metería mis tenis. Que correría a 2 grados bajo cero. Y sobre todo que correría un medio maratón, le diría a esa persona que estaba loca. 

Bueno si hubo alguien... mi amiga Ana Milena, que dice que pronto sigue un maratón. A lo que le digo: "¿42 kilómetros? ¡estás loca!" (pero en el fondo sé que voy por esos 42 km).

Ahora queda claro el título de porque MAS PRONTO CAE UN HABLADOR QUE UN COJO.

Podría llenar este post con todo lo que se vive... el aire, el clima, la gente, las pisadas, la adrenalina, la gente... pero eso sólo sería un intento por convencerlos. Y no, NO es el caso. Todos los argumentos que pueda darles, a mí me los dieron cuando yo no corría. Y nunca los entendí. Porque creo que sólo se entiende cuando lo haces, cuando decides ponerte unos tenis y empezar a correr. 
 photo 7a648d9d-4854-4692-9fe2-b7c1622177e1_zpsac769d3c.png
La frase la escribí, antes de correr los 21 km, 
y ahora después de haberlos corrido, reafirmo eso que escribí.

run... on and on,
run... on and on...
the loneliness of the long distance runner
the loneliness of the long distance runner.
iron maiden

12/8/13

la playa ... O DE ... porque en el mar, a veces, la vida NO es tan sabrosa.

agosto 12, 2013
número 65



 photo beach-wallpaper7_zps57a0a761.jpg

En el mar la vida es mas sabrosa,en el mar te quiero mucho más.Con el sol la luna y las estrellasen el mar... todo es felicidad.en el marla sonora matancera

Cuando pensamos en las vacaciones, todo mundo tiene en su cabeza miles de destinos. Y podemos incluso generar grandes discusiones con nuestra pareja, grupo de amigos o los hijos sobre a dónde ir. Pero la sola mención de la palabra PLAYA hace que a todos les brillen los ojitos y fin de la discusión... a buscar trajes de baño, bronceadores para hacer maletas.

En lo personal, yo también disfruto la idea de estar echado en los camastros con la chela en mano y olvidándome de todo. Sin embargo, todo eso prefiero hacerlo a la orilla de una alberca y no echado en la arena. No me malentiendan, claro que disfruto la playa pero hay algunos factores que hacen que no sea fan, fan al 100%. Y de eso se trata este post, así que sin más preámbulos...


Del por qué a el jara no le convence la playa al 100%


LA FAUNA

Cuando uno se mete a "chapotear" en el mar, no hay nada de malo que de repente uno se encuentre con algún pecezuelo nadando por ahí. Dependiendo la playa podemos ver distintas especies. Y yo no tengo ni tendría bronca que de repente pasara nadando un pez payaso, una manta raya o incluso un tiburón martillo o un tiburón blanco. 

El problema es cuando nadando, de la nada, aparece el Pez Pañal, el Pez Zeppelin 2 litros, entre otras especies que nadan en las orillas de los mares mexicanos. Y cuando logras ver a esta fauna a lo lejos pues está chido porque de menos. Lo malo es cuando te sumerges en una ola y al salir el Pez Basura en cuestión se te pega en alguna parte del cuerpo. 





EL MAR Y SU EFECTO DE RELAJACION

Sí el mar tiene esa magia de relajarnos, siempre y cuando estemos echados en algún camastro o incluso en nuestro cuarto de hotel y el sonido de las olas nos relajará por horas y horas. Pero cuando uno se mete... ¿dónde queda lo relajante del mar?

Perdón, pero no es nada relajante tener que estar pendientes de las olas, que pareciera que una vez que alguien se metió, tienen como misión golpear hasta el cansancio en busca de una víctima para el revolcón que te hace tragar arena, agua y otras cosas inimaginables. Uno se la vive pendiente de que la ola no rompa en nuestra cara, que no nos arrastre hasta la orilla y nos convierta en el hazmerreír de la vacación y si nos metemos a lo más profundo, pues estar manteniéndonos a flote y finalmente,  y ya ni mencionar que si uno se mete al mar con niños, pues a cuidar escuincles.


Así que eso de que el mar relaja es sólo posible en los cds y máquinitas de sonidos para dormir.



 photo 14489059-human-aging-and-disease-with-a-body-sculpted-from-sand-on-the-beach-with-the-ocean-washing-it-away-w_zps38990572.jpg

UN MAR CON SABOR
El mar es divertido y podrá ser relajante, pero aceptémoslo ¡SABE A MADRES! Perdón por preferir el agua dulce de un lago, río o alberca llena de cloro y si hay niños, otros líquidos (aunque no sólo los niños pero bueno), pero el agua salada del mar es una mentada de madre y no hay manera de no echarse una probadita. No se necesita ser revolcado por la ola. Con el simple hecho de sumergirse o que una ola rompa y salpique cerca de tu cara para que la sal se apodere de tus papilas gustativas. Claro que si hay un revolcón de por medio los tragos de agua  son de tal magnitud que hasta de purguita sirven.

So i'll spend my days in endless roving,
soft is the grass and my bed is free.
oh to be home now in carrickfergus,
on the long road down to the salty sea
carrickfergus
van morrisson

EL TIANGUISEstás tumbado(a) en tu camastro o tu toalla (si es que no alcanzaste la palapa del hotel), relajándote, escuchando el sonido de las olas, carcajadas de niños y demás soundtrack que le da vida a la playa cuando de repente, justo cuando estás a punto de dejar caer el libro que "llevaste para leer" y empezar la siestita, escuchas junto a ti esa vocecita que dice: "Le muevo la panza por 1 peso".
Y es que la playa ya se ha convertido en un tianguis que te vende desde las "trencitas para la niña" "bronceador de agua de coco en botecito de salsa bufalo" hasta "tatuajes de dizque henna" "moviditas de panza" y hasta "donas de chocolate". Si, donas de chocolate en la playa (no sé quién en su sano juicio se avienta una dona en pleno camastro pero bueno... cada quien sus vicios)
Y una cosa es que estés en pleno tráfico y te aborden los vendedores de papitas, agua y gorditas de nata y otra muy distinta es que cuando estás tumbado tratando de tomar el sol y literalmente no hacer nada, te empiecen a abordar con la venta de madre y media que no dudo que la gente compre... si no, pues no habría venta.
Por cierto, no sé si todas las playas del mundo tengan este problema, pero las de aquí de México Sí (si quieren que les investigue y amplíe el punto, hagan su cooperacha para mandarme a bora bora, grand cayman y así) 
LA ARENATodos nos hemos entretenido de una u otra forma jugando con la arena mientras estamos echados en la playa. Algunos toman arena en el puño y la dejan caer por entre los dedos, otros juegan con los dedos del pie y la arena, otros hacen dibujos y letras, algunos por ahí hacen esculturas y castillos y no faltan los que se entierran con la arena cubriéndose todo excepto la cara. El chiste es que todo mundo disfruta jugar con la arena durante su estancia en la playa. 
Pero, aceptémoslo, la arena no siempre es tan amigable como parece. Un ejemplo es cuando la arena sirve de vehículo para que nuestros pies tengan una probadita de lo que sintió Cuauhtémoc cuando, dicen, le quemaron los pies. Quién de ustedes no se ha quemado la planta de sus patitas al caminar y descubre la temperatura de la arena. Y entonces pegamos la carrera a una toalla, a un lugar con sombrita o de plano a donde haya agua y todo mientras maldecimos y hacemos uso de lenguaje florido por la temperatura de la arena comparable al coomal donde doña Lupita hace las quesadillas.
Otro ejemplo de la incomodidad de la arena cuando ésta decide invadir tus chanclas, huaraches o crocs y entonces decide exfoliar la planta de tu pie. En una de esas dirán que tengo pies de princesa, pero es cagante ir caminando y que se te vaya metiendo la arena y sentir la fricción con tu pie. Claro que hay una solución, que es caminar por la parte más sólida, esa donde llega el agua. Hay quienes han encontrado mejores soluciones como caminar por la playa con zapato de vestir, que aun ahí también se mete la arena, pero se contrarresta con la calceta blanca.
Y un último ejemplo de lo molesto de la arena. No importa si sólo te acostaste sobre la toalla, si te metiste a lo bajito y no te revolcaron las olas o simplemente caminaste por un rato... no importa lo que hayas hecho, llegas a tu cuarto te quitas el traje de baño  y sale arena de todos... si TODOS los lugares de tu cuerpo. Y eso sin mencionar que es justo esa arena que provoca unas rozaduras de antología. 
Claro que todas las molestias que puede provocar la playa se nos ovlidan cuando vemos el desfile de algunos cuerpos que hacen que a cada rato se nos metan bikinis a los ojos, o, si eres niña... abdómenes con cuadritos (aunque este desfile de cuerpos no siempre ocurre). Por lo pronto los dejo porque tengo que seguir sacando la arena de todos los rincones de mi...s trajes de baño.
 photo Cancun-Beach-Couple_zps580880da.jpg
it was a hot summer night
and the beach was burning
there was fog crawling over the sand
you took the words right out of my mouth
meat loaf

5/8/13

El regreso... O DE ... ¡oh que gusto de volvernos a leer!


agosto 5, 2013
número 64

 photo stallone_zps59376cf9.jpg

It's been a long time since i rock and rolled
it's been a long time since i did the stroll
oh, let me get it back, let me get it back
let me get it back baby, where i come from
rock and roll
led zeppelin

¿Se acuerdan de mí? ¿Se acuerdan de este blog? ¿de este espacio de escritos intrascendentes? Si la respuesta es afirmativa, les agradezco. Si la respuesta es negativa... no puedo culparlos. Después de un año 10 meses de ausencia, sería muy soberbio de mi parte pensar que se acuerdan de este blog. Aunque para mi sorpresa, por x o y los "stats" siguen reportando visitas a este empolvado lugar.

Podría poner muchas excusas por las cuales dejé tanto tiempo este lugar que prometía en un inicio... posts cada semana... y que desde hace casi dos años no cumple eso. Puedo decir que me cansé, que ya no tenía temas, que no tenía tiempo, que no comentaban y por lo tanto nadie me leía... pero la verdad es que las excusas no valen. Simplemente por alguna razón, que ni yo mismo comprendo, dejé de escribir las tonterías que iba a escribir. Y eso es raro, porque las tonterías y estupideces siguen estando en mi cabeza y para muestra mi timeline de twitter (si no me siguen, háganlo bajo su propio riesgo en @eljara).

Desde hace tiempo, pensaba en que debería resucitar este blog y pues el día ha llegado. Espero poder seguir llenando este espacio con los acostumbrados dobles títulos, fotos, citas de canciones relativas al tema en cuestión y demás cosas que algunos ya conocen y otros, espero conozcan y les guste.

No prometo que vaya a haber posts cada semana, como algún día lo hice. Lo que si prometo es que lo haré lo más seguido posible. Gracias por la paciencia de esperar nuevos posts. Y a diferencia de lo que dice la foto... I AM BACK!!

old friend, what you doin' out there?
come inside, sit yourself on that chair.
it's been a long time, since the last time
and many burdens have passed through our hands,
night into today and day into night.
hellbent
new order